Este es uno de los templos más bellos de La Habana: Nuestra Señora de la Merced

Las procesiones recorren las calles aledañas y el color blanco inunda la ciudad

Publicado por Sol de Cuba, 06/10/2026


Como ocurrió este 2026, cada mes de septiembre Cuba se viste de blanco para celebrar una de sus tradiciones religiosas más profundas y arraigadas. En esta fecha, la devoción católica y la herencia yoruba se entrelazan en una sola voz para honrar a la Virgen de las Mercedes y a Obatalá, el orisha del cielo y la creación.

En el corazón de La Habana Vieja, entre las calles Cuba y Merced, se alza la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced (actual Santuario Diocesano). Su historia se remonta a 1630, cuando los frailes mercedarios llegaron a la isla con la misión de fundar un convento.

A pesar de los múltiples obstáculos, incluyendo la negativa de la corona española y la paralización de las obras por la toma de La Habana por los ingleses, la fe del pueblo prevaleció. El templo actual comenzó a construirse el 31 de enero de 1755 y, aunque sufrió interrupciones, fue finalmente inaugurado en todo su esplendor en 1867 tras ser concluido por los Padres Paúles.

Considerada uno de los templos más suntuosos de la capital, su fachada barroca desprovista de torre y su interior de tres naves con murales de artistas cubanos la convierten en un tesoro arquitectónico y espiritual.

El Sincretismo: La Virgen de las Mercedes y Obatalá

La historia de la Virgen de las Mercedes está ligada a la misericordia y la liberación de los cautivos. Pero en Cuba, su figura adquirió una dimensión única a través del sincretismo religioso.

Durante la época colonial, los esclavizados africanos y sus descendientes encontraron en los santos católicos un reflejo de sus propios orishas. Así, la Virgen de las Mercedes se sincretizó con Obatalá, el padre de todos los orishas, dueño de la cabeza, la paz, la sabiduría y la pureza.

Ambos comparten el color blanco, símbolo de pureza y equilibrio. Mientras la Virgen representa la misericordia y la protección, Obatalá encarna la creación y la justicia serena. Para muchos cubanos, son dos caras de una misma devoción, una herencia familiar que se vive con respeto y cariño.

Fotos: Havanatur S.A.

El día de la Virgen de las Mercedes (y de Obatalá), 24 de septiembre, es una fiesta de fe que trasciende generaciones. Los fieles acuden a la Iglesia de la Merced en La Habana Vieja para rezar, llevar flores y encender velas. Las procesiones recorren las calles aledañas, y el color blanco inunda la ciudad.

Fuente de la información: Havanatur S.A. en Facebook

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