Unesco fomenta el turismo sostenible en Trinidad

Diez iniciativas han sido seleccionadas para integrar el Acelerador de Proyectos Culturales para un Turismo Sostenible en esa región del centro sur de Cuba y ya han comenzado la etapa de formación.

Publicado por Daily Pérez Guillén, 18/08/2026


Foto: Daily Pérez Guillén.

La Oficina Regional de Cultura para América Latina y el Caribe (Unesco) desde su sede en La Habana impulsa el desarrollo sostenible de uno de los escenarios turísticos más atractivos de Cuba: la Villa de Trinidad y el Valle de los Ingenios, sitio inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial desde 1988.

Diez iniciativas han sido seleccionadas para integrar el Acelerador de Proyectos Culturales para un Turismo Sostenible en esa región del centro sur de Cuba y ya han comenzado la etapa de formación, según da a conocer el organismo internacional en sus redes sociales.

Como primer paso, representantes de proyectos culturales y creativos trinitarios completaron un taller de capacitación y mentoría especializada, que forma parte del proceso de acompañamiento.

“Este espacio práctico estuvo diseñado para apoyar a los participantes en la transformación de sus ideas en propuestas viables, sostenibles y vinculadas al turismo”, precisa la nota de la Unesco.

Durante tres jornadas, los equipos fortalecieron competencias clave para avanzar en el desarrollo de sus proyectos, mediante módulos sobre modelo de negocio, formalización jurídica, planificación, rudimentos contables, gestión operativa y administrativa, marketing e identidad de marca.

Fotos: Facebook Oficina Regional de Cultura para América Latina y el Caribe (Unesco)

De acuerdo con la convocatoria lanzada meses atrás, entre los beneficios para las iniciativas elegidas cuenta financiamiento, mentoría y acompañamiento especializado, formación técnica y fortalecimiento de capacidades, apoyo especializado mediante la provisión de bienes, servicios y/o soluciones técnicas y oportunidades para generar ingresos y empleo temporal.

El programa forma parte del proyecto regional Comunidades por el Patrimonio, financiado por el Ministerio de Cultura del Reino de Arabia Saudita.

A través de este acelerador, la Unesco promueve el desarrollo de competencias prácticas, el fortalecimiento de capacidades locales y la generación de oportunidades económicas inclusivas, al tiempo que contribuye a la conservación del patrimonio cultural y natural de Trinidad y el Valle de los Ingenios, añade la nota.

La ciudad de Trinidad también recibió oficialmente el título oficial que la acredita como Ciudad Creativa de la UNESCO en Artesanía y Artes Populares, en el ámbito de la celebración del aniversario 506 de su fundación. Ese reconocimiento se sumó a su condición de Patrimonio Cultural de la Humanidad (1988) y de Ciudad Artesanal del Mundo (2018), lo que reafirma sus valores como un ícono en la conservación y restauración del patrimonio, y como una urbe que reconoce a la creatividad como elemento prioritario para el desarrollo urbano sostenible.

LA VILLA DE TRINIDAD Y EL VALLE DE LOS INGENIOS

Fundada a principios del siglo XVI en honor a la Santísima Trinidad, la ciudad, que pertenece en la actualidad a la provincia de Santi Spíritus, fue un punto estratégico para la conquista del continente americano.

Sus edificios de los siglos XVIII y XIX fueron construidos durante su época de mayor prosperidad gracias al comercio del azúcar. El entorno construido es expresión del florecimiento económico de aquellos siglos.

El conjunto urbano de edificios residenciales de Trinidad posee una excepcional continuidad tipológica y homogeneidad en términos de construcción y diseño, con un estilo vernáculo matizado por lotes de tamaño pequeño a mediano. Los edificios de principios del siglo XVIII, fuertemente marcados por influencias andaluzas y moriscas, se integran en armonía con modelos más elaborados del siglo XIX que combinan espléndidas formas neoclásicas europeas, superpuestas a patrones espaciales tradicionales.

El corazón del centro histórico de 37 hectáreas es la Plaza Mayor, donde, bajo el campanario del Convento de San Francisco, se alzan dos edificios notables: el Palacio Brunet, que ofrece la imagen más auténtica de la época dorada de la ciudad; y el Palacio Cantero, de estilo neoclásico, que actualmente alberga el museo de historia municipal.

Además de su arquitectura, gran parte del tejido urbano de Trinidad, incluyendo el sistema irregular de plazas, calles empedradas y otros elementos históricos y urbanos, se ha conservado.

Doce kilómetros al noreste de la villa, se encuentran tres valles rurales interconectados —San Luis, Santa Rosa y Meyer— que conforman el Valle de los Ingenios, de 225 km².

Este museo viviente de la producción azucarera cubana incluye los sitios de 75 antiguos ingenios azucareros, casas de plantación, barracones y otras instalaciones relacionadas con esta industria vulnerable, que ha experimentado un declive gradual y progresivo.

En el apogeo de la industria azucarera durante el siglo XIX, más de cincuenta ingenios funcionaban en la zona, y en 1827, más de 11 000 esclavos trabajaban en ellos.

Las antiguas plantaciones, los edificios de los ingenios y otras instalaciones, así como los sitios arqueológicos del Valle de los Ingenios, representan el testimonio más rico y mejor conservado del proceso agroindustrial azucarero caribeño de los siglos XVIII y XIX, y del fenómeno de la esclavitud asociado a él.

Fotos: Daily Pérez Guillén.

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