Lomas de Banao: Un pequeño tesoro ecológico

Este paraíso natural es referencia nacional por su alto grado de conservación

Publicado por Sol de Cuba, 20/04/2026


«Mira profundamente en la naturaleza y entonces entenderás todo mejor.»

Albert Einstein

Los amantes de la naturaleza y los viajes buscan siempre destinos que conecten con la biodiversidad y una naturaleza lo más virgen posible. La región central de Cuba, alberga un auténtico paraíso natural en el Macizo Montañoso de Guamuhaya: la Reserva Ecológica Lomas de Banao.

Ubicada a solo 21 km de Sancti Spíritus, esta área protegida cubre más de 6,000 hectáreas de montañas bajas y húmedas, caracterizadas por estructuras cársicas inclinadas y una pluvisilva única en el país.

La reserva es reconocida nacionalmente por su alto grado de conservación, pues alberga ecosistemas privilegiados, como complejos de mogotes y bosques pluviales de montaña donde conviven numerosas especies endémicas tanto de flora como de fauna.

Durante una caminata por los senderos señalizados, es posible admirar la riqueza floral, compuesta por unas 853 especies, de las cuales 165 son exclusivas de esta región.

Cedro, caoba, ébano carbonero y otras maderas preciosas dan forma a su bosque.

Entre los puntos más impresionantes está “Las Tetas de Juana”, una elevación de 843 metros que marca el corazón más conservado del área y que sirve como hábitat para 55 especies endémicas.

Pero quien realmente se roba el corazón de los visitantes son las aves. Allí es posible observar en su entorno natural a la icónica cotorra y al catey, dos aves de alto valor ecológico que encuentran aquí refugio seguro.

También es común escuchar el canto del tocororo, ave nacional de Cuba, mientras que reptiles únicos como el chipojo ceniciento, en peligro crítico de extinción, se esconden entre la espesura.

Es evidente el trabajo dedicado de los conservacionistas, que con proyectos de reproducción asistida y construcción de nidos artificiales han logrado recuperar estas poblaciones frente a amenazas como la caza ilegal y la pérdida de refugios naturales por ciclones.

No solo la fauna y flora destacan, sino también los paisajes formados por ríos que descienden formando saltos de agua ideales para el turismo de naturaleza y la fotografía.

Además, el patrimonio arqueológico en sitios como la Cueva del Purial o los Farallones del Garrote añade un valor cultural que complementa la experiencia del visitante.

La gestión ambiental de Lomas de Banao es ejemplar. Programas de manejo forestal, monitoreo constante de especies amenazadas y técnicas innovadoras como el bombardeo de semillas desde helicópteros en zonas inaccesibles revelan un compromiso profundo con la preservación.

Gracias a estas acciones, la reserva impulsa un turismo sostenible que invita a descubrir con respeto este rincón invaluable de Cuba.

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