Bloqueo de EE. UU a Cuba generó pérdidas récord en el turismo entre 2025 y 2026  

Las restricciones al combustible de aviación, las dificultades financieras y la presión sobre las cadenas hoteleras limitaron la llegada de visitantes y frenaron las perspectivas de recuperación del sector

Publicado por Sol de Cuba, 26/10/2026


Imagen ilustrativa generada con la IA Géminis

Los daños al sector del turismo, entre el 1ro de marzo de 2025 y el 28 de febrero de 2026, ascienden a 2 093 914 700 dólares estadounidenses, según se detalla en el informe soli­citado al Secretario General de las Na­ciones Unidas en virtud de la resolución A/RES/80/4, titulada “Nece­sidad de poner fin al bloqueo econó­mico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América con­tra Cuba”, cuyo debate y votación tiene lugar este 28 y 29 de octubre en la ONU.  

En el caso de la transportación aérea, ha sido mucho más difícil hallar alter­nativas ante la imposibilidad de ad­quirir los combustibles requeridos. De hecho, a solo unos pocos días de anun­ciarse la Orden Ejecutiva del 29 de ene­ro, la aeronáutica civil de Cuba tuvo que anunciar la imposibilidad de abastecer combustible de aviación (Jet A-1) en los aeropuertos cubanos, lo que provocó un efecto nefasto al reducirse las vías de ingreso de viajeros al país.

Objetivo: liquidar la industria hotelera cubana

Por otra parte, al cierre del año 2025 las contrataciones realizadas con turope­radores internacionales proyectaban índices de ocupación favorables para la temporada de invierno que comenzaba a inicios de 2026. Sin embargo, la impo­sición del cerco energético generó un cambio abrupto en estas perspectivas de recuperación.

La Orden Ejecutiva 14404 también ha provocado la suspensión de servicios financieros que instituciones bancarias prestaban a Cuba para la ejecución de sus transacciones internacionales. Dejó de ser viable la concreción de pagos a través de tarjetas Visa y Mastercard en la Isla, a partir de que los bancos utili­zados por Cuba como corresponsales declinaron seguir esta relación debido al riesgo que podían enfrentar de cara a EE.UU.

Este aislamiento financiero ha sido un objetivo clave en la estrategia de EE.UU. para hundir la economía cubana.

 Las consecuencias de ello no se limitan a meras transacciones dejadas de reali­zar. En realidad, esto implica la imposibi­lidad de comprar cargamentos de ali­mentos, insumos para la producción de medicamentos, maquinarias para la industria cubana, entre otras afectacio­nes, sin importar que se tengan los fon­dos para ello.

A eso debe sumarse, que la cruzada emprendida por las autoridades estadounidenses a partir de la promulgación de la Orden Ejecutiva 14404 ha tenido como un cla­ro objetivo liquidar la industria hotelera cubana, considerando la importancia del turismo como una de las principales actividades para la economía del país.

En los primeros días de junio de 2026, varias de las principales cadenas hote­leras internacionales con negocios en Cuba abandonaron sus acuerdos de administración de decenas de hoteles en el país, por el temor a sufrir represalias sobre sus propiedades y cuentas ban­carias en Estados Unidos.

Bajo el manto de la Orden Ejecutiva del 1ro de mayo, el Departamento de Estado y del Tesoro de Estados Unidos han emprendido una verdadera cacería de brujas contra todo aquel que tenga negocios o vínculos con Cuba. Dada la profundidad de tales acciones ha co­menzado a vislumbrarse un segundo objetivo de esta estrategia: además de inducir el desplome del sistema econó­mico, político y social en Cuba, se busca ahuyentar a cualquier posible rival comercial de cara a su de­seado objetivo de tomar el control total de la Isla.

En el caso del sector energético, para no dejar ninguna duda sobre la exhaus­tividad de su cerco, el 11 de junio de 2026, EE.UU. sancionó a la empresa es­tatal cubana Unión Cuba-Petróleo (CU­PET), al amparo de la Orden 14404. Así, el gobierno estadounidense bloqueó la posibilidad de que se realice cualquier operación comercial que implique el suministro a Cuba de combustibles en grandes proporciones, dígase median­te el uso de tanqueros, incluso si las contrapartes cubanas involucradas son propietarios privados, dado que inevi­tablemente se requeriría utilizar la in­fraestructura de CUPET para el trasla­do, almacenamiento y preservación en condiciones de seguridad de grandes cantidades de estos recursos.

Con la aplicación de estas medidas se ha desarrollado un sofisticado método de asfixia contra la población en Cuba, que supera con creces la presión ejerci­da durante décadas sobre el país. Tras varios meses de aplicación de estos re­forzados métodos de coerción, ha sido palpable el deterioro en la calidad de vida de los cubanos, que ya vivían con gran estoicismo debido al impacto acu­mulado y las privaciones derivadas del bloqueo.

Ningún pueblo merece ni debe ser so­metido a tanto castigo solo por el he­cho de defender su derecho a la auto­determinación.

Efectos derivados de la aplicación de la Ley Hel­ms-Burton

La implementación de la Ley Hel­ms-Burton, en particular su título III, así como la persecución financiera deriva­da de la arbitraria inclusión de Cuba en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, han sido dos herramientas clave en la política de máxima presión contra Cuba y el reforzamiento del blo­queo desde 2019.

El título III de la Ley Helms-Burton per­mite la presentación de demandas en tribunales de EE.UU. contra toda per­sona natural o jurídica que haya desa­rrollado actividades con propiedades nacionalizadas por el gobierno cubano.

Esto ha sido un fuerte elemento disua­sorio para las inversiones y los negocios en Cuba dado el riesgo que supone para los socios extranjeros verse some­tidos a procesos judiciales en cortes es­tadounidenses.

El 25 de noviembre de 2025 se presentó una nueva demanda contra la aerolínea estadounidense Delta por el deman­dante José Ramón López Regueiro, quien alega ser el heredero legal del Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana.

Para ilustrar más de cerca el impacto extraterritorial del bloqueo en el turis­mo e incluso la vulneración de los de­rechos de personas en terceros países, conviene consultar un artículo publica­do en el medio digital The Pointer, con fecha 21 de enero de 2026.

Este escrito presenta la historia de una familia canadiense que, deseosa de via­jar a Cuba, intentó utilizar sus puntos de recompensa acumulados en su tarjeta del banco Toronto Dominion Bank (TD) para canjearlos por billetes de avión y alojamiento en la Isla, a través de la pla­taforma Expedia. Cuando introdujeron “La Habana” en el motor de búsqueda del sitio, obtuvieron un mensaje dando a entender que esto no era una opción disponible.

Esta familia pudo conocer que Expe­dia Group ha bloqueado las reservas a Cuba, incluso para aquellos clientes que no sean estadounidenses, alegando riesgos legales derivados del bloqueo de EE.UU., incluyendo la aplicación de la Ley Helms-Burton.

Se ha reforzado el carácter extraterrito­rial del bloqueo

Asimismo, el absurdo y arbitrario man­tenimiento de Cuba en la fraudulenta lista de Estados supuestamente patro­cinadores del terrorismo, que elabora el Departamento de Estado de EE.UU., ha continuado fungiendo como otro gran obstáculo para el desarrollo de la nación cubana. Esta medida ha incidido en el reforzamiento del carácter extraterrito­rial del bloqueo dado que ha aumenta­do la precaución y el distanciamiento que asumen las entidades internacio­nales con contrapartes cubanas por miedo a represalias estadounidenses.

Esta espuria y unilateral designación, para la que el gobierno de Estados Uni­dos no ha logrado producir una sola evidencia, constituye un instrumento de agresión e ignora deliberadamente la probada cooperación de nuestro país en la lucha contra el terrorismo. Todo el mundo sabe, incluyendo las agen­cias de aplicación de la ley en Estados Unidos, que lejos de patrocinar el terro­rismo, Cuba ha sido víctima de este fla­gelo, y ha cumplido estrictamente sus compromisos internacionales en la ma­teria.

Las consecuencias económicas de esta inclusión han sido devastadoras. Entre marzo de 2025 y febrero de 2026, 34 entidades bancarias internacionales suspendieron o se negaron a efectuar operaciones con CUBA por temor a las sanciones secunda­rias, cancelando cuentas o rechazan­do transferencias para la compra de alimentos, medicamentos y combusti­bles. La economía cubana perdió pro­veedores tradicionales, que cesaron sus relaciones comerciales para evitar el riesgo de ser sancionados.

La posición desfavorable de las institu­ciones financieras para procesar pagos, sumada a la imposibilidad de acceder a rutas logísticas más rápidas, obligó a Cuba a asumir elevados costos adicio­nales para adquirir insumos priorita­rios. Todo esto ha exacerbado el efecto acumulativo del bloqueo y su efecto de desgaste en el tiempo.

Las plataformas digitales y servicios tec­nológicos también sufrieron los efectos de esta designación. Se registraron sus­pensiones de pagos a anfitriones cuba­nos en plataformas de alojamiento, se produjo la interrupción de servicios de correo electrónico a empresas cuba­nas por proveedores vinculados a com­pañías estadounidenses, además del cierre de cuentas de campañas de so­lidaridad que recaudaban fondos para donativos.

Numerosas misiones diplomáticas cu­banas también enfrentaron graves di­ficultades con entidades bancarias que tradicionalmente les prestaban servi­cios en diversas regiones del mundo, lo que afectó su funcionamien­to y sustento, incluyendo el procesa­miento de pagos por servicios consula­res.

Durante el periodo bajo análisis ha con­tinuado la imposición de multas por la Oficina de Control de Activos Extran­jeros del Departamento del Tesoro de EE.UU. (OFAC por sus siglas en inglés), contra aquellas empresas que realicen negocios con Cuba. Pese a tratarse de un proceder totalmente ilegítimo, pues EE.UU. no tiene potestad para determi­nar sobre asuntos entre terceros, este tipo de acciones tienen una alta efecti­vidad para cortar y desalentar cualquier tipo de vínculos comerciales con la Isla.

El 2 de julio del 2025, la OFAC impuso una multa por valor de 608 825 dólares a pagar por la empresa privada de logística glo­bal Key Holding, LLC, con sede en De­laware, por supuestas violaciones al ré­gimen de sanciones a Cuba. La OFAC dictaminó que entre enero de 2022 y julio de 2023, la filial colombiana de Key Holding, LLC, entonces llamada Key Logistics Colombia SAS, gestionó la lo­gística de 36 envíos de carga desde Co­lombia a Cuba.

El 15 de julio del 2025, la OFAC anunció la imposición de otra multa, esta vez por valor de  11 832 136 dólares a pagar por la empresa privada de logística glo­bal Interactive Brokers, LLC. (IB) con sede en Greenwich, Connecticut, por violaciones a su régimen de sanciones a Cuba. La OFAC dictaminó que entre el 15 de julio de 2016 y el 31 de enero de 2024, IB prestó servicios de corretaje e inversión a personas radicadas en va­rios países, entre ellos Cuba.

A su vez, la arbitraria designación de Cuba como país patrocinador del terro­rismo ha servido como argumento para denegar la aplicación del permiso en-lí­nea de visita a EE.UU., conocido como visa ESTA, a los ciudadanos de países elegibles para este programa que ha­yan visitado la isla.

Disminuyeron las inversiones en la bella Habana Vieja

La Oficina del Historiador de La Haba­na reporta un decrecimiento notable de las inversiones desarrolladas por el sector privado en las zonas priorizadas para la restauración debido al declive del turismo, lo cual ha incidido en un menor nivel de actividad económica en las zonas patrimoniales de ciudad.

En contraste, las estadísticas de la Ofici­na reflejan que durante el último perío­do de la administración Obama, crecie­ron las inversiones del sector privado en actividades asociadas al turismo como hospedajes, gastronomía y recreación. Del mismo modo, todo esto contribuyó, en su momento, a un incremento expo­nencial en la recuperación de inmue­bles en el Centro Histórico de La Haba­na.

Afectaciones generales

El monto total de los perjuicios a Cuba derivados del bloqueo en el período desde el 1ro marzo de 2025 al 28 febrero de 2026, lo que revela una cifra récord de  8 083 300 000 USD, UN 7 % superior a la muy elevada cifra reportada en el informe anterior.

En el anexo a este informe se detallan las afectaciones por sectores de la so­ciedad cubana. Los daños acumulados a lo largo de los años de aplicación del bloqueo ascien­den a la cifra de 178 700 500 000 USD a precios corrientes, un 4,7 % mayor a la informada en el re­porte pasado, lo que, tomando el fuerte aumento del precio del oro frente al dólar, arroja un acumulado de 3 896 505 000 000 USD.

De no existir el bloqueo, el PIB de Cuba a precios corrientes en 2025 hubiese sido un 10,8 % superior al valor estimado para ese año.

*Fuente de la información: Informe “Nece­sidad de poner fin al bloqueo econó­mico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América con­tra Cuba”, 2026, publicado por la Cancillería de Cuba en su sitio web.

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