Salto del Caburní, cascadas entre montañas

Ubicado en la provincia de Sancti Spíritus, este atractivo natural se encuentra a unos 15 kilómetros de Trinidad, ciudad colonial que constituye uno de los principales puntos de partida para explorar la zona.

Publicado por Sol de Cuba, 15/10/2026


En el Geoparque Nacional Guamuhaya, hacia el centro de Cuba, cerca del Complejo Turístico Topes de Collante, se esconde uno de los paisajes más impresionantes de Cuba: el Salto del Caburní, una majestuosa cascada que invita a descubrir la riqueza natural de la isla a través de senderos, bosques y pozas de aguas cristalinas.

Ubicado en la provincia de Sancti Spíritus, este atractivo natural se encuentra a unos 15 kilómetros de Trinidad, ciudad colonial que constituye uno de los principales puntos de partida para explorar la zona.

La aventura comienza con una caminata de aproximadamente 45 minutos por un sendero descendente, rodeado de una exuberante vegetación tropical. Durante el recorrido, los visitantes pueden admirar la diversidad de plantas y escuchar el canto de las aves que habitan estos bosques siempre verdes.

El esfuerzo conduce hasta una espectacular caída de agua de alrededor de 64 metros de altura, cuyas corrientes descienden por un estrecho desfiladero de rocas calizas y forman piscinas naturales ideales para disfrutar del entorno. El río Caburní se precipita entre las paredes rocosas y, al chocar contra las superficies del cauce, despliega una cortina blanca que recuerda la cola de un caballo.

Las tonalidades del agua cambian según las condiciones naturales: en ocasiones adquiere matices verdosos y, después de las lluvias, puede tornarse marrón debido al arrastre de sedimentos. Estas precipitaciones también pueden dificultar el tránsito por el sendero, por lo que es recomendable llevar calzado apropiado y seguir las indicaciones de los guías.

La biodiversidad es otro de los grandes atractivos del recorrido. Entre la vegetación tropical es posible observar aves emblemáticas de Cuba, como el tocororo, el zunzún, la cartacuba y diversas especies de cotorras, además de una amplia variedad de plantas propias de los ecosistemas montañosos.

El regreso se realiza por el mismo camino, esta vez en ascenso, lo que requiere una condición física adecuada y tiempo suficiente para completar la excursión.

Su combinación de montañas, aguas cristalinas, bosques y fauna autóctona convierte este rincón de Topes de Collantes en una experiencia memorable para quienes buscan descubrir la isla más allá de sus playas.

Un tesoro natural que revela, en cada paso, la extraordinaria diversidad paisajística de Cuba.

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