Glorietas en Cuba, un recorrido en fotos por la historia de la nación 

Hay sitios de los que no deberías dejar de llevarte un recuerdo

Publicado por Sol de Cuba, 09/04/2026


En la arquitectura y el paisajismo mundial, las glorietas se han mantenido como elementos emblemáticos que combinan belleza, funcionalidad y simbolismo. Estas estructuras abiertas, generalmente de planta circular o poligonal, invitan a la contemplación, al descanso y al encuentro social, pues generalmente se encuentran ubicadas en parques y plazas.

Expertos en arquitectura paisajista coinciden en que estas construcciones articulan espacios públicos y fomentan la sociabilidad, lo que las transforma en importantes puntos de referencia de las ciudades.

Aunque en Cuba, la costumbre de construir estas estructuras data del período colonial, se extendió a lo largo del tiempo, de ahí su diversidad. Testigos silenciosos de la historia nacional, en tanto cumplen con su misión de crear refugios en armonía con el entorno, recorrerlas equivale a emprender un viaje nostálgico y cultural.  

Una foto en ellas se convierte en un recuerdo que conecta generaciones y territorios, al tiempo que invita a los visitantes a apropiarse de una parte significativa de la nación, una especialmente habitada por historias dignas de ser contadas y compartidas.

Glorietas en La Habana, capital de los cubanos

En La Habana abundan los estilos y no pocas veces aparecen como escenario para recrear la presencia en la ciudad.

Algunas ya no existen, como la que se alzó en la intersección del Paseo del Prado y el Malecón, frente a la vieja cárcel de Tacón todavía existente. Fue la última de las obras arquitectónicas del primer período de intervención norteamericana en la Isla (1898-1902), inaugurada con el nacimiento de la República el 20 de mayo de ese último año.

A partir de entonces, se convirtió en un sitio popular al que acudían personas de todas las edades para disfrutar, no sólo de la retreta, si no también, de las bondades del paseo marino que se iba dibujando con la delineación del malecón, la explanada de La Punta y el nuevo parque “de los Estudiantes”, dedicado, desde 1901, a la memoria de los ocho estudiantes de medicina fusilados por el gobierno español el 27 de noviembre de 1871.

En 1926 fue necesario demolerla por dificultar el tráfico al continuarse el malecón hacia la Avenida del Puerto. El ciclón de ese año había causado estragos a la cubierta, así que maltrecha y sin aprovecharse, se eliminó por completo dos años después-

Esta glorieta, construida de hormigón armado se considera entre las primeras obras de su género en Cuba, una especie de ensayo de este sistema constructivo. El francés Charles Brun fue quien obtuvo el contrato de la glorieta.

Pero hay otras que trascienden al paso del tiempo, como la que puede encontrarse en el parque de 5ta y 24, en Miramar, construida también en la década del 20 del pasado siglo, con más de 10 metros de alto y una gran cúpula que recuerda el domo del Panteón en Roma.

Se suma a la lista la Glorieta Mujedar del Jardín Japonés de la otrora Villa Miramar, residencia de Carlos Miguel de Céspedes, hoy el Restaurante 1830. Se dice que los mosaicos utilizados en su construcción procedían de la Cartuja de Sevilla, y que para construir la cúpula de la glorieta se trajeron materiales, pieza pieza, desde la India a un costo de 200, 000 pesos de la época.

Glorieta del parque Vidal de Santa Clara

Testigo de innumerables momentos emblemáticos para los habitantes de la ciudad, desde juegos infantiles hasta veladas musicales, esta Glorieta ha marcado la vida cultural local durante más de 90 años. Su arquitectura ecléctica con elementos neoclásicos la convierte en un ícono que delimita el centro urbano y en un espacio apreciado por su tradición, acústica e iluminación, donde la Banda Municipal de Conciertos y la Orquesta Típica ofrecían sus presentaciones.

La actual Glorieta de Santa Clara delimita el mismo centro de la ciudad desde 1911. Es famosa por sus extraordinarias características acústicas. El Parque Leoncio Vidal fue declarado Monumento Nacional el 24 de junio de 1999.

Glorieta del Parque José Martí, de Cienfuegos

El Parque José Martí, declarado Monumento Nacional, es el parque central de Cienfuegos y se encuentra ubicado en lo que fuera en su día la Plaza de Armas de la localidad. Desde este lugar donde se produjo el alzamiento popular contra el dictador Fulgencio Batista en el año 1957.

Dentro del parque está el Arco del Triunfo, una estatua de mármol de José Martí y una bella glorieta, instalada en el sitio durante el año 1921, a instancias de Álvaro Suero Rodríguez, hijo del alcalde Alejandro Suero Balbín, tras la demolición de una anterior hecha de madera que se encontraba frente al actual Teatro Tomás Terry.

El Centro Histórico de Cienfuegos, donde se encuentra, fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad en 2005.

Glorieta del Parque Carlos Manuel de Céspedes, de Manzanillo

De estilo ecléctico y arte morisco de gran riqueza arquitectónica, erigida gracias al interés y el aporte material de los pobladores de la ciudad. Esta Glorieta es considerada una de las más bellas de Cuba. Fue concebida tomando como modelo la existente en el Patio de los Leones del Palacio La Alhambra, en la ciudad española de Granada, y la puesta en marcha del proyecto requirió de un apoyo económico, fundamentalmente de donaciones.

En su concepción general se compone de una planta hexagonal que se erige a más de un metro del suelo, con un zócalo exterior enchapado con lozas cerámicas vidriadas y dibujos entrelazados, todo policromado con genial simplicidad. Sobresalen en la edificación 18 arcos de medio punto, peraltados y polilobulados, los cuales están soportados, a su vez, por 24 enjutas columnas pareadas que descansan sobre pequeñas basas con fustes delgados y anillados. La obra fue inaugurada oficialmente el día 24 de junio del año 1924.

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