Cuba ante la era de los datos: tecnología para un turismo sostenible y competitivo
En un contexto global donde los destinos compiten por sus atractivos naturales o culturales y por su capacidad de gestión,[…]
Publicado por Cristian Rojas, 25/05/2026

En un contexto global donde los destinos compiten por sus atractivos naturales o culturales y por su capacidad de gestión, la transformación digital se ha convertido en un imperativo estratégico para el turismo cubano.
Así lo explica el máster en ciencias, ingeniero Pavel Pavón Vargas, director de Tecnologías y Sistemas del Ministerio de Turismo (Mintur), quien señala que “la llamada gobernanza digital redefine la manera en que se planifica, se decide y se actúa”.
En este nuevo escenario, la Smart Office (Oficina Inteligente) y las Plataformas de Inteligencia Turística (PIT) emergen como pilares fundamentales para un modelo de gestión más eficiente, integrado y sostenible.
El desarrollo de una gestión basada en información no es reciente en Cuba. Pavón Vargas recuerda que el sector
cuenta con antecedentes como los Observatorios Turísticos, concebidos para el análisis sistemático, la investigación de mercados y la generación de conocimiento estratégico. Este recorrido, sin dudas, consolida una cultura de gestión apoyada en los datos.
Sin embargo, el contexto actual exige un salto cualitativo. “Pasar de sistemas descriptivos a modelos predictivos e inteligentes” es, en palabras de Pavón Vargas, la gran necesidad del momento.
La Smart Office representa ese salto evolutivo. Más que un espacio físico, es un entorno de gestión donde convergen datos en tiempo real, herramientas analíticas avanzadas y procesos de toma de decisiones ágiles. Su principal valor, añade el especialista, reside en la capacidad de anticipar escenarios, optimizar recursos y articular a los diferentes actores del ecosistema turístico.
Cuba ya cuenta con la primera Oficina Inteligente en el destino Cayo Santa María. Además, se trabaja en la implementación de otras en Cayo Largo del Sur y Varadero, polos que aplican la metodología para transformarse en Destinos Turísticos Inteligentes (DTI). Una aclaración importante, según Pavón Vargas, es que “todos los destinos deben contar con una Smart Office para una gobernanza digital eficiente, no requieren estar en proceso de transformación en DTI”.
El funcionamiento efectivo de una Smart Office depende de la existencia de plataformas procesar grandes volúmenes de información. En este ámbito, destaca el trabajo de la Empresa de Servicios Informáticos Especializados del Turismo (GET), que desarrolla un ecosistema tecnológico orientado a la gestión integral del sector, base de la Plataforma de Inteligencia Turística cubana.
Pavón Vargas explica que esta plataforma ya integra soluciones propias de GET, como los diferentes módulos de la Suite ZUN (sistema de gestión hotelera y contable financiero) y el portal oficial CubaTravel, que actúa como plataforma de promoción y acceso a la oferta turística nacional.
A estas herramientas se suman otras soluciones de formas de gestión no estatal, como la herramienta PULSOS de la MIPYME AVANGENIO, que monitorea y analiza la reputación online del destino captando la voz del cliente en tiempo real mediante inteligencia artificial.
También se incorpora el GDS del Turismo de la MIPYME Guajiritos, una plataforma de comercio electrónico en las modalidades B2B y B2C. Estos sistemas se complementan con herramientas de sensorización que captan datos sobre flujos turísticos y mediciones de indicadores medioambientales, así como información asociada a la renta de autos, clave para comprender la movilidad dentro del destino.
“Es una plataforma que continúa en desarrollo e integración”, aclara Pavón Vargas.
El verdadero valor de estas soluciones, según el ingeniero, reside en su integración. Cuando los datos de ocupación hotelera, movilidad, comercialización, reputación online y comportamiento del visitante se articulan en un mismo entorno, se genera una visión integral del destino. Esta capacidad permite anticipar la demanda turística, optimizar la asignación de recursos, mejorar la experiencia del visitante y tomar decisiones más informadas y oportunas.
De este modo la gobernanza digital no es solo digitalización, sino inteligencia aplicada a la gestión. Un destino gestionado bajo este enfoque logra mayor competitividad al responder con rapidez a los cambios del mercado y ajustar su oferta en tiempo real.
La inteligencia turística también contribuye directamente a la sostenibilidad. En ese sentido, el director de Tecnologías del MINTUR señala que este modelo permite controlar capacidades de carga, distribuir mejor los flujos turísticos y minimizar impactos ambientales y sociales. Se trata, en sus palabras, de lograr “un turismo más equilibrado, eficiente y alineado con las demandas actuales”.
Esta visión resulta especialmente relevante para un destino como Cuba, donde la conservación de los ecosistemas y la calidad de vida de las comunidades locales son prioridad.
El desarrollo de este modelo en el país implica desafíos importantes como la necesidad de fortalecer la infraestructura tecnológica, garantizar la capacitación continua del capital humano, avanzar en la integración entre instituciones y consolidar una cultura de decisión basada en datos.
No obstante, el directivo se muestra optimista: “las bases ya están creadas”. La existencia de plataformas nacionales, la experiencia acumulada y la implementación de las primeras Smart Office marcan, a su juicio, un punto de inflexión para el sector.
Cuba tiene ante sí la oportunidad de construir un modelo propio, que combine la planificación estratégica con la innovación tecnológica. La evolución es clara y ya está en marcha. En la era de la gobernanza digital, concluye Pavón Vargas, “la información deja de ser un recurso pasivo para convertirse en el eje central de la gestión”.
Y en ese camino, la Smart Office y las plataformas de inteligencia turística son más que herramientas, pilares sobre los que se construye el futuro del turismo cubano.

