Agroturismo en Viñales: así es viajar conectado a la tierra
Cuba promueve un modelo de viaje respetuoso con el planeta a través de esta modalidad turística
Publicado por Sol de Cuba, 20/03/2026

Fotos: Facebook de la finca El Paraíso
El agroturismo en Viñales ofrece una experiencia genuina, que conecta a los viajeros con la naturaleza, la cultura y la gastronomía local. Este destino, reconocido por sus paisajes impresionantes y su riqueza agrícola, ha incorporado en los últimos años el agroturismo como una forma sostenible de descubrir la Isla.
Cuba, con su extensa superficie cultivable y clima privilegiado, impulsa cada vez más la agricultura sostenible. Las fincas agroecológicas en Viñales, considerado uno de los paisajes más bellos de Cuba, funcionan como alternativas productivas que integran el ecoturismo para compartir métodos ecológicos y productos naturales con los visitantes.
En estas fincas la esencia de la tierra cobra vida a través de huertos, técnicas ancestrales y platos preparados con ingredientes frescos y orgánicos.
Dos fincas para vivir la experiencia
El Paraíso se presenta como uno de los lugares emblemáticos para vivir el agroturismo en Viñales. Tras una cabalgata que atraviesa los campos de tabaco y permite un contacto cercano con campesinos, los visitantes disfrutan de un cóctel único conocido como “el antiestrés”.
Este espacio combina un restaurante sencillo en madera con vistas panorámicas del valle y terrazas llenas de hortalizas y hierbas cultivadas en el lugar. Su propuesta culinaria incluye platos típicos cubanos elaborados con tubérculos y condimentos de la finca, convirtiendo la experiencia en un plan perfecto para parejas o para quienes buscan admirar una de las mejores puestas de sol del país.
En su página de Facebook puede leerse: “En Finca El Paraíso, cada bocado cuenta una historia de amor por la tierra y dedicación al futuro. Aquí, la sostenibilidad no es solo una palabra de moda, es una forma de vida. Trabajamos el campo con respeto, cuidando cada rincón de nuestra finca para que puedas disfrutar de alimentos saludables y llenos de sabor”.
En otra parte del valle, la finca integral El Olivo sorprende por su biodiversidad y diversidad productiva. Los mogotes que la rodean brindan un marco natural incomparable para degustar quesos artesanales, leche de cabra, productos cárnicos criollos y otras delicadezas. Su restaurante, ubicado en el mismo centro del pueblo, ofrece una cocina criolla que refleja la calidad de sus productos.
Allí se combina el aprendizaje sobre prácticas agroecológicas con actividades de aventura como senderismo, escalada, espeleología y rappel en un imponente mogote, una mezcla perfecta de adrenalina y conexión con la naturaleza.
El agroturismo en el entorno de Viñales complementa perfectamente las prácticas de turismo sostenible y las actividades de aventura que caracterizan a esta región. Visitar estas fincas enriquece el conocimiento sobre agricultura ecológica y gastronomía autóctona, y permite disfrutar de momentos inolvidables en un entorno natural privilegiado.
Historia del agroturismo en Viñales
La investigación «El agroturismo. Sus inicios en el Valle de Viñales», de Martin H. Luis, Julia R. Mesa y Noemí Martínez, profundiza en los orígenes en esta zona de Cuba de una modalidad de turismo rural, que ofrece al visitante la posibilidad de tener un intercambio directo con la naturaleza, el entorno físico y humano de la zona rural, de sus tradiciones y cultura, realizando actividades propias del campo.
En el año 2013, Viñales se insertó en el Programa de Innovación Agropecuaria Local (PIAL), desarrollado en varias provincias y municipios del país. Este programa promueve el desarrollo de iniciativas locales que ofrezcan beneficios y generen ingresos para las familias.

Foto: El Paraíso
Dos fincas, en el año 2014, se convirtieron en pioneras de esta actividad en el territorio con cabañas acondicionadas para los turistas sin perder el toque de ruralidad, y con servicios gastronómicos de calidad.
Para la investigación, Luis Acosta y Martha García, dueños de la finca “La Campiña”, relataron sus experiencias y las condiciones con que cuentan para prestar sus servicios: cabaña rústica para el alojamiento, restaurante particular donde se ofrecen productos cultivados en la propia finca, y un observador de aves. Su particularidad es la cría de conejos y guineos.
También ofreció sus testimonios Marlén Cordero, dueña de la finca “El Paraíso”, donde una de las mayores peculiaridades es la presencia de una micropresa para la alimentación de peces.
En la actualidad, el agroturismo en Viñales complementa las prácticas de turismo sostenible y las actividades de aventura que caracterizan a esta región. Las visitas a las fincas promueven el desarrollo ético, eficiente y ecológico de la agricultura y potencia la economía local, evidenciando el compromiso de Cuba un modelo de viaje respetuoso con el planeta.

Foto: El Paraíso

