Pozo Azul: ¿Qué maravillas resguarda el extremo oriental de Cuba?

Más allá del icónico faro, hay una experiencia única para los amantes del ecoturismo

Publicado por Sol de Cuba, 18/03/2026


Fotos: Villa Paradiso Baracoa

Al pensar en Cuba, la mayoría imagina playas paradisíacas y ciudades coloniales cuya cultura se mueve al ritmo del Caribe. Pero en el extremo más oriental de la Isla, en la provincia de Guantánamo, se esconde un tesoro natural poco conocido: Pozo Azul, en Maisí.

Más allá del icónico faro que marca el punto geográfico más oriental de Cuba, esta región ofrece una experiencia única para los amantes del ecoturismo y la aventura.

¿Qué saber antes de ir?

Pozo Azul es un accidente geográfico singular: una dolina –es decir, una depresión geológica– que forma parte de la fractura de una caverna inundada con aguas profundas y cristalinas. Ubicado a 12 kilómetros de Punta de Maisí, para llegar a este paraíso es necesario realizar una caminata desde el poblado de Sabana, pasando por Mesa Abajo, hasta la zona conocida como El Hondo.

Durante el recorrido, se atraviesan tres grandes terrazas marinas que descienden en escalones: un espectáculo natural que incluye escaleras y barandas en tramos rústicos. El sendero avanza sobre la primera terraza geológica calcárea.

No es un paseo casual, pero la recompensa ofrece vistas impresionantes y la oportunidad de internarse en un entorno casi virgen, además de la posibilidad de observar la vida rural y tradicional de la comunidad circundante.

La observación de una amplia variedad de mariposas está entre los beneficios del recorrido. También es muy interesante la vegetación local y es posible disfrutar de la observación  de polimitas (Polymita picta, Polymita brocheri brocheri y Polymita brocheri cuestana, coloridos caracoles endémicos de la región) y aves como la cartacuba (Todus multicolor), las cotorras y las garzas, entre otras.

Calzado adecuado para el senderismo, agua potable, y protección para el sol, son insumos indispensables si se desea explorar la zona. También es recomendable la compañía de un guía local o alguien familiarizado con los caminos para garantizar un paseo seguro y enriquecedor.

Estudios científicos y exploraciones en Pozo Azul

Dirigidos por expertos como el doctor en Ciencias Naturales Nicasio Viña y con la colaboración del técnico local Alexis Morales Prada, especialistas multidisciplinarios han estudiado tanto la morfología del terreno como las características subacuáticas del pozo, que refleja la biodiversidad y geología única de Cuba.

Los resultados de las investigaciones, en las que participó en la década del 70 el renombrado investigador Antonio Núñez Jiménez, describen Pozo Azul como una caverna con aguas profundas y transparentes.

Dentro del área protegida Yumurí-Maisí, este corredor alberga ecosistemas frágiles y poco intervenidos en los que se apuesta por el ecoturismo sostenible. Su desarrollo beneficia el medioambiente y fortalece la economía de la comunidad mediante la creación de empleos vinculados a actividades responsables, que convieten al turismo en una fuente de ingresos que preserva prácticas y costumbres de respeto a la naturaleza.

La experiencia es altamente apreciada por quienes valoran la vida en su estado natural y buscan una conexión genuina con un entorno poco moldeado por el turismo masivo.

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