Hotel Nacional de Cuba: 95 años
Casi centenario y desafiante, como siempre, hacia el futuro
Publicado por Diony Sanabia, 31/12/2025

Sobre la Loma de Taganana, con el Malecón habanero a sus pies y el rumor del Atlántico como banda sonora (a veces tenue), el Hotel Nacional de Cuba desafía el tiempo, y este último 30 de diciembre celebró 95 años de existencia aunque quienes lo aman tienen ya la mirada y nuevas metas en el centenario.
En la gala a propósito de la conmemoración, que conjugó música, baile, moda y tradiciones, el primer ministro de este país, Manuel Marrero, resaltó que la instalación mantiene su esplendor, legado, historia, calidad y conservación del patrimonio.
A juicio de Marrero, los logros son frutos del trabajo colectivo y de grandes profesionales de la hotelería, incluidos en los más recientes 30 años el actual gerente general, Luis Miguel Díaz, y el antecesor suyo Antonio Martínez (Tony).
Embajador de la Marca País de Cuba y Monumento Nacional, este hotel se consolida, en opinión de autoridades, trabajadores y visitantes, en un pilar de identidad y sigue como testigo de múltiples acontecimientos, algunos evocados en la fría noche del festejo por el periodista e investigador Ciro Bianchi.
Inaugurado el 30 de diciembre de 1930, el emblemático recinto fue desde su origen una obra de alcance internacional, y la arquitectura propia (fusión de estilos: romano, morisco, art decó y otros) deleita a cualquiera, desde el niño al adulto, al cubano y al foráneo.
Sin embargo, la historia que atesora fascina aún más (la infame cumbre de la mafia de Meyer Lansky y compañía en 1946 y la Crisis de los Misiles en 1962, por solo citar dos hechos a los cuales está relacionado) y es difícil desconocer a sus huéspedes ilustres (presidentes, políticos de elevado rango, artistas, escritores, deportistas, intelectuales y otras personalidades de fama descomunal).
Quizás, estos 95 años pueden parecer un ejercicio de nostalgia, pero la evolución es constante, y al decir de Jesús Pérez Balsa, presidente del grupo hotelero Gran Caribe, propietario del Hotel Nacional, las transformaciones emprendidas en los últimos tiempos no han sido simples.
Resulta necesario, reflexionó, preservar el legado de dicha infraestructura (de inhiestas palmas reales en su entrada y siempre con una sola bandera, la cubana) sin apartarla de las exigencias de un turismo cada vez más competitivo.
Reconstrucción de la piscina histórica, renovación de pisos, restauración de la fachada y avances en la transformación digital, además de otras acciones, enorgullecen a “propios y extraños”, pudo constatar Sol de Cuba en rápidas miradas antes del jolgorio por la fecha mencionada.
Sin dudas, el Hotel Nacional fue, es y seguirá siendo, a partir del compromiso declarado de sus trabajadores, mucho más que un sitio para descansar, ese mismo lugar de los misterios, los ángeles y los fantasmas de madrugada como definiera a reporteros el “fiel cliente” (Jorge Luis Palenzuela) de la luna de miel de hace 45 años y con la eterna esposa y sus nietos de la mano hoy.
Permanecen allí World Travel Awards (Premios Mundiales del Viaje) de más de 20 años (desde inicios del presente siglo) y una amplia lista de otros lauros (mencionados con humildad y satisfación por la directora adjunta, Withney Planch, y la jefa de Relaciones Públicas, Dunia Quesada) que darán paso a nuevas alegrías y reconocimientos pues el Hotel Nacional, como exaltó el ministro cubano de Turismo, Juan Carlos García, es emblema de hospitalidad, honra una imagen de vanguardia, preserva grandes valores y se actualiza constantemente.

