1970

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“Hay muchos lugares, toda esa región de Puerto Padre, con más de 100 000 habitantes, y Las Tunas, que entre las dos deben hacer más de 300 000 habitantes, que no tienen una playa a donde ir. Sin embargo, no muy lejos está la playa de La Llanita, de magníficas arenas, tan buena como Varadero, pero no hay por dónde ir, ni un terraplén, después ni un barco para cruzar del otro lado. Ninguna instalación.

Tenemos por ahí también las playas del Pesquero, Miramar; Guardalavaca tiene algún desarrollo; la población de Mayarí, Corynthia; la población de Manzanillo, unas playas que están a unos 30 ó 35 kilómetros. Pero ni instalaciones ni caminos”.

(Discurso en la inauguración del Pueblo Doce y Medio, Vado del Yeso, Granma, 31 de mayo de 1970)

“Y poníamos el ejemplo de que si en la ciudad de La Habana un día había 200 lugares, tanques de esos donde se expendiera la cerveza, por qué el INIT tenía que manejar y administrar esos 200 centros, que eran centros donde iban los vecinos a consumir un producto determinado, y tenía que crear todo un aparato administrativo y administrar 200 centros […] Que el INIT administre un gran hotel, que trace normas, pero que no tenga que estar haciendo todas aquellas administraciones”.

(Discurso en la clausura de la Plenaria Nacional de la Industria Básica, La Habana, 7 de diciembre de 1970)

[…] Ya podemos permitirnos simultáneamente empezar a construir algunas instalaciones recreativas, en lugares magníficos. Imagino lo que será Santa Lucía. Con el esfuerzo de 400 ó 500 hombres
se puede convertir Santa Lucía en un Varadero del oriente del país, con el esfuerzo de unos cuantos cientos de hombres y esas técnicas de prefabricado. Y las brigadas. Y la participación de la comunidad. ¿Qué no puede hacerse en Guardalavaca, un lugar de condiciones naturales como aquel? ¿Qué no puede hacerse en la costa sur de Oriente si efectivamente introducimos los elementos de Gran Panel u otros elementos, o incluso Girón antisísmico, donde se está construyendo una carretera? Ya se empieza también en Santa María del Mar. Ya se va a trabajar en tres lugares de condiciones
naturales extraordinarias: Pasacaballo, Ancón, el Hanabanilla. ¿Qué no saldrá de la imaginación de nuestros proyectistas con la aplicación de estos elementos constructivos y las brigadas?
Está Varadero por desarrollar. ¿Qué no podemos hacer en Varadero con unas cuantas brigadas? Es alentador pensar que ya, sin abandonar lo más mínimo, y después de darles el máximo incremento a
las construcciones económicas y sociales más fundamentales, podamos ya dedicar atención a estas cosas recreativas”.

(Discurso en las conclusiones de la Plenaria Nacional del DESA, La Habana, 13 de febrero de 1972)

“[…] convertir Tope de Collantes en un extraordinario centro de vacaciones, donde unas 200 000 o 300 000 personas pueden pasar por allí todos los años, en una región que tiene el Ancón por el
sur, el Hanabanilla por el norte; región de bosques, de montañas, de árboles. Cosas que ansía la gente disfrutar y conocer en alguna ocasión, con esa enorme capacidad.

Nosotros sabemos que si en Las Villas decimos: a reforzar los moteles, se les pide una ayuda a las industrias y van para allá a reforzar los moteles, a las industrias de Cienfuegos, a las industrias de la provincia, porque son recursos que van a disfrutar primero que nada la gente de la provincia. Aunque lógicamente, todos trabajamos para todos. Algún día podrá venir uno de Oriente y otro de La Habana, lo mismo que vienen hoy a Santa María.

(Discurso en las conclusiones de la Plenaria Nacional del DESA, La Habana, 13 de febrero de 1972)

“Y de igual modo nos sentimos orgullosos de que cuando llegó la hora de la reconstrucción de Viet Nam, allí está también la presencia de Cuba con un contingente de más de 500 trabajadores
de la construcción. Están construyendo […] un hotel a toda velocidad. Y es a toda velocidad, porque los vietnamitas quieren su hotel terminado para el Congreso del Partido el año que viene. Y
debemos señalar, que una gran parte de las piezas de ese hotel se llevan desde aquí, se producen en Cuba y las transportan nuestros barcos, y se están montando allá por nuestros obreros de la
construcción”.

(Discurso en el acto central nacional por el Día del Constructor, La Habana, 5 de diciembre de 1974)

“Y yo les puedo asegurar que una de las cosas que más llama la atención de los visitantes extranjeros cuando llegan a Cuba son los niños de Cuba. Saber que el ciento por ciento de los niños
tiene escuelas; saber que el ciento por ciento de los niños tiene atención médica; saber que en Cuba no hay un solo niño desamparado, un solo niño hambriento, un solo niño pidiendo limosna
por las calles. Y el espectáculo de una niñez alegre, culta, entusiasta, saludable y feliz es una de las cosas que más impresionan a los visitantes de este país”.

(Discurso en la inauguración del Campamento de Pioneros José Martí, en Tarará, La Habana, 20 de julio de 1975)

“Eso está claro, aquí pueden venir los visitantes que sean necesarios; pero la muralla no hay que hacerla alrededor de la isla, la defensa, la verdadera defensa hay que hacerla en la conciencia y en la dignidad de cada cubano, de cada ciudadano. De modo que se pueda decir que si alguien se vende aquí, ese no pertenece a la estirpe de nuestro pueblo, ese no es cubano.
Y no tenemos temor a los visitantes, y no tenemos temor a los visitantes porque tenemos confianza en nosotros mismos; porque no somos cualquier cosa, no somos un pueblo al que se pueda
ultrajar, un pueblo al que se pueda ofender, un pueblo al que se pueda sobornar o corromper”.

(Discurso en el acto de clausura del I Congreso de los CDR, La Habana, 28 de septiembre de 1977)

“El país tiene que abrir cada vez más las puertas al mundo, las relaciones con el mundo serán progresivamente mayores. Y tienen que serIo, porque el mundo tiende cada vez más a la comunicación,
al contacto”.

(Discurso en el acto de clausura del I Congreso de los CDR, La Habana, 28 de septiembre de 1977)

Hacer edificios nuevos no significa que vayamos a olvidarnos de los viejos. Sobre todo en Camagüey esto tiene una importancia particular, porque ustedes poseen miles de edificaciones en el viejo
Camagüey; edificaciones que tienen un valor histórico y cultural muy grande. Esas construcciones hay que preservarlas y hay que mantenerlas, para que en el futuro la comunidad y los visitantes de
Camagüey puedan apreciar y disfrutar los dos estilos arquitectónicos: el antiguo y el moderno. Hay en esta zona un importante recurso turístico también: la playa de Santa Lucía, conocida por
su calidad en todo el país, donde se ha construido un moderno hotel, y se ha construido también una carretera, o al menos el terraplén para una carretera que une el territorio firme de la provincia
con Cayo Sabinal, donde hay decenas de kilómetros de magníficas playas. Todo eso constituye un importante potencial para el turismo nacional e internacional, y se le está prestando la debida atención a esta posibilidad, para desarrollarla tan pronto las circunstancias lo permitan”.

(Discurso en el acto central por el 24 aniversario del asalto al Cuartel Moncada, Camagüey, 26 de julio de 1977)

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