1960

“[…] nosotros hemos creado el Instituto Nacional de la Industria Turística, encargada de administrar primero los centros de recreo que se recuperaron, después todos los centros de recreo que se han construido, y ahora, más adelante, tan pronto quede resuelto el problema en esos hoteles, administrará los hoteles. Actualmente tiene un gran número de playas y de centros turísticos en toda la isla; ustedes habrán podido visitar algunos de ellos. Y es el propósito del Gobierno Revolucionario seguir creando otros centros de recreo para el pueblo, y, sobre todo, que estén al alcance del pueblo.

El Gobierno Revolucionario les facilita cerca de un millón de pesos mensuales al Instituto Nacional de la Industria Turística, para que desarrolle sus planes, para que continúe construyendo centros de recreo al alcance del pueblo. Si ese dinero se invierte en costear centros incosteables, el programa se paralizaría. La aspiración debe ser no solo el poder invertir esa cantidad que entrega el gobierno todos los meses, sino que de todos los centros turísticos venga una pequeña renta para invertir de nuevo y ampliar el programa”.

(Discurso en la concentración de obreros gastronómicos, La Habana, 15 de junio de 1960) “El comisionado municipal de La Habana, el compañero Llanusa, está construyendo varios centros que los va a poner a disposición de la organización de los círculos sociales obreros. Está construyéndose el centro de recreación infantil, está construyéndose el parque Martí, se están construyendo otros, y, sobre todo, una gran idea.

Así que, poco a poco, iremos creando estas nuevas instituciones que son el reflejo del cambio que está ocurriendo en nuestro país. Antes eran los casinos de unos cuantos, las sociedades de unos cuantos; los obreros no tenían centros de recreo; los obreros no tenían círculos sociales, esos círculos sociales pertenecían a la clase dominante.

(Discurso en la concentración de obreros gastronómicos, La Habana, 15 de junio de 1960) “Bellezas naturales tiene nuestro país, como tienen todos los países de América Latina. ¿Quién de nosotros no ha sentido siempre el deseo de conocer más y más acerca de los pueblos y de la naturaleza de las naciones de nuestro continente? ¿Y quién no ha sentido ese deseo de viajar –y de compartir– por todos los pueblos de América? Y aquí estaremos siempre luchando, aquí estaremos siempre trabajando, para que si no de inmediato, si no en los años próximos, algún día, cuando la verdad de todos nuestros pueblos se vaya abriendo paso, cuando la hermandad de todos nuestros pueblos vaya echando lazos más sólidos, cuando los miembros de esta gran familia nos conozcamos mejor, y cuando toda la América haya despertado a una verdadera aurora de progreso y de luz, y cuando sea la historia la que le corresponda dar su juicio sereno, si no nosotros, las generaciones que vengan después, y si no ustedes, [se refiere a los agentes de viajes de la COTAL] las generaciones que vendrán después de ustedes, puedan disfrutar del esfuerzo que los cubanos estamos haciendo hoy”.

(Discurso en el acto de clausura de la Convención de la Confederacion de Organizaciones Turisticas de la America Latina COTAL, La Habana, 23 de abril de 1960)

“[…] el sindicato único ya es una consigna aprobada unánimemente por todos los trabajadores gastronómicos. Algunos trabajadores se preocupaban de si el sindicato único iba a ir en detrimento de sus intereses y nosotros les respondíamos, cuando nos preguntaban sobre esa cuestión: El Gobierno Revolucionario jamás estará de acuerdo con nada que perjudique los intereses de los trabajadores.

(Discurso en la concentración de obreros gastronómicos, La Habana, 15 de junio de 1960)

“Nosotros hemos tratado de contrarrestar las inevitables consecuencias de la Revolución en ese campo, haciendo un esfuerzo extraordinario en favor del turismo. No quiere eso decir que nosotros ilusamente estuviésemos imaginando que en medio de un proceso revolucionario de las características del proceso revolucionario cubano, en lucha frontal contra los poderosos intereses extranjeros que dominaban en nuestro país, fuese posible mantener un volumen creciente y ni siquiera estándar de turistas norteamericanos. Pero nosotros no podíamos dejar de librar la batalla. Las circunstancias de saber que el turismo iba a ser considerablemente afectado por aquellas campañas que se desataron desde el primer momento y por las campañas que nosotros sabíamos que se iban a desatar como consecuencia de las leyes revolucionarias, no significaba el que nos cruzáramos de brazos, nuestro deber siempre es librar las batallas que sean necesarias, sino para impedir la disminución, impedir una disminución radical de aquella corriente turística. Algo se ha logrado, aunque solo sea evitar que se produjera una crisis inmediata.

Era necesario buscar una solución, y encontrar una solución al problema de los hoteles y al turismo en general. Constituirá una victoria más de la Revolución, porque se usó el turismo como arma de
presión política, se pretendía usar el turismo como arma de presión económica, se pretendía agredir económicamente a nuestro país haciendo todo lo posible para que no viniesen turistas norteamericanos.

Y, como una prueba de lo que es la altísima educación cívica y la cultura de nuestro pueblo, por lo menos como una prueba de la extraordinaria madurez de los cubanos, podemos afirmar, para orgullo
de nuestro pueblo, que a pesar de todas las campañas de odio que se hacían contra Cuba, a pesar de la propaganda venenosa que se ha hecho contra nuestro país por la prensa vendida a los grandes intereses nortaeamericanos, a pesar de las agresiones constantes, a pesar de los ataques aéreos, a pesar de la acogida que le han dado y la ayuda que le han brindado a los criminales de guerra, a pesar de tantos y tantos motivos de justa indignación contra esa política, no se dio nunca el caso de que un ciudadano nuestro o un obrero gastronómico dejase de recibir con las mayores atenciones y con las más extraordinarias muestras de hospitalidad y de consideración a cuanto turista norteamericano ha visitado nuestro país en estos 18 meses; y eso habla muy alto a favor de nuestro pueblo, porque nunca se dejó llevar por el odio irracional, porque nunca se dejó arrastrar por la pasión ciega, y este mismo pueblo nuestro que está dispuesto a morir en defensa de su soberanía, que está dispuesto a morir en defensa de su Revolución, fue siempre caballeroso y amable con cuanto norteamericano visitó nuestra tierra. ¡Eso habla muy alto de lo que es nuestro pueblo, y expresa el esfuerzo honesto y el esfuerzo inteligente que nuestro pueblo realiza por salir adelante!

(Discurso en la concentración de obreros gastronómicos, La Habana, 15 de junio de 1960)

“[…] los trabajadores del hotel Nacional, llevaban ya tres quincenas sin cobrar. Ya en ocasiones anteriores, el gobierno había estado haciendo financiamientos a los hoteles para evitar que los
trabajadores se quedaran sin recibir sus salarios. Pero en realidad, no tenía el Gobierno Revolucionario ninguna razón para estar sosteniendo, indefinidamente, esos hoteles, cuyos empresarios
ni siquiera se habían preocupado por ayudar nuestra campaña a favor de las divisas; no teníamos por qué continuar aceptando una situación que era a todas luces injustificable […]
… y por eso nos agradó, y podemos decidirlo aquí esta noche, cuando un compañero sugirió un nombre que no estaba relacionado con algún compañero en particular y sí estaba relacionado con todos los compañeros en general: el nombre de Habana Libre.

Y puesto que es el nombre propuesto por un trabajador, y aceptado por ustedes, que fueron los que pagaron el hotel, el hotel se llamará, desde hoy, Habana Libre. Y ya lo sabe el compañero
Rancaño, que es el interventor del hotel Habana Libre, para que le cambie el nombre a los letreros a la mayor brevedad posible.

Y he aquí las primeras medidas: más que la intervención, ¡la recuperación de los hoteles que eran del Gobierno Revolucionario! Ahora, el pueblo administrará sus hoteles, y el pueblo afrontará como
debe esa situación. ¿Que son incosteables esos hoteles?, ¿que el hotel Riviera solamente le cuesta a la república 180 000 pesos todos los meses, 180 000 pesos con los cuales se puede construir cada
mes un nuevo centro de trabajo para los gastronómicos?: vamos a hacer costeables los hoteles”.

(Discurso en la concentración de obreros gastronómicos, La Habana, 15 de junio de 1960)

“Es decir que si un hotel tiene un número mayor de empleados del que en realidad se necesita, vamos a limitar el hotel al número de empleados que cada hotel requiera, pero nunca sin antes
haberle encontrado un empleo igualmente satisfactorio, sin haberle encontrado previamente un empleo igualmente satisfactorio a cada empleado. El pueblo tiene que resolver sus problemas, pero de esta forma; el pueblo no resuelve sus problemas a base de sacrificar a ningún trabajador. Y lo que cueste lo sufragará el gobierno, mientras se vayan haciendo las necesarias reorganizaciones y dándole empleo a cada uno de los obreros y empleados que deban reducirse de esos hoteles. El Gobierno Revolucionario tiene donde hallar esos empleos y desde hace tiempo hemos ido tomando medidas para disponer, en distintos sitios, de los empleos necesarios para emplear, es decir, para redistribuir el personal que en exceso haya en cada uno de esos sitios”.

(Discurso en la concentración de obreros gastronómicos, La Habana, 15 de junio de 1960).

“El turismo ha sido una de las tantas actividades, igual que la educación, igual que otros muchos aspectos de la vida cubana, a la cual nosotros le hemos dedicado nuestra atención”.

(Discurso en el acto de clausura de la Convención de la Confederacion De Organizaciones Turisticas De La America Latina COTAL, La Habana, 23 de abril de 1960)

“Vean ustedes cómo cientos de muchachas, que trabajaban de domésticas en casa de los ricachones y de los burgueses de este pueblo por un sueldecito miserable, hoy trabajan como empleadas
del giro gastronómico en los centros de turismo, trabajo decente, con sueldo decoroso y que ha ido incorporando a la producción, al trabajo y a un nivel de vida satisfactorio a cientos y a
cientos de humildes mujeres que antes ganaban 20 pesitos, 15 pesitos y hasta 10 pesitos, y había quien trabajaba por la comida solamente”.

(Discurso en el acto para botar al agua 17 nuevos barcos pesqueros, Cárdenas, Matanzas, 18 de junio de 1963)

“[…] crear en el interior del país condiciones de vida que resulten atractivas y agradables, tan atractivas y agradables como puedan ser las de la capital de la república, y que se organicen allí
también centros de recreación; y lo que está haciendo ahora el INIT, desarrollando restaurantes […]”

(Discurso en el acto por el segundo aniversario de la creación del Intituto Nacional de Recursos Hidraulicos INRH, La Habana, 9 de agosto de 1964)