SANTIAGO, EN EL CORAZÓN DE CUBA

Celebramos los 500 años de creada la villa de Santiago de Cuba, última que el conquistador y colonizador Diego Velázquez fundó a nombre de la corona española en 1515. Aquí radicó la primera capital hasta 1607, y el primer obispado de toda la isla de Cuba hasta 1789. En el Cerro de Cardenillos, muy próximo a Santiago, floreció el culto a la virgen de la
Caridad del Cobre, hoy patrona de la Mayor de las Antillas.

Celebramos los 500 años de creada la villa de Santiago de Cuba, última que el conquistador y colonizador Diego Velázquez fundó a nombre de la corona española en 1515. Aquí radicó la primera capital hasta 1607, y el primer obispado de toda la isla de Cuba hasta 1789. En el Cerro de Cardenillos, muy próximo a Santiago, floreció el culto a la virgen de la
Caridad del Cobre, hoy patrona de la Mayor de las Antillas.

xpuesta a las agresiones de corsarios, piratas y filibusteros, Santiago de Cuba conservó su asentamiento original, no obstante fue saqueada con frecuencia por otros imperios establecidos en el Caribe. En 1638 se levantaría el castillo de San Pedro de la Roca (El Morro), luego el de La Estrella y la batería de Santa Catalina, hoy Patrimonio de la Humanidad. Pocos años después, en el centro de la ciudad se levantó el castillo de San Francisco y hubo puestos defensivos a barlovento y sotavento. Avatares naturales amenazaron con destruirla o trasladarla de sitio, y en 1741 una expedición británica intentó apoderarse de ella al desembarcar y avanzar desde la bahía de Guantánamo.

Hubo numerosas migraciones de colonos hispanos desde La Española y Jamaica durante el siglo XVII, y es la afluencia de miríadas de franco-haitianos la que permite la puesta en valor de las montañas de la Sierra Maestra y dio riqueza y peculiaridad a su cultura decimonónica. Los restos de aquella cultura del café hoy se han convertido en Patrimonio de la Humanidad.

Santiago de Cuba recibió el beneficio del fomento de la minería del cobre, de las plantaciones azucareras y cafetaleras: sus calles y casas se nutrieron con una población de abigarrados colores, libres y esclavos, cuya expresión de alegría y jolgorio fueron los mamarrachos (carnavales) durante las fiestas del patrón Santiago após-tol, declarados hoy Patrimonio Cultural de la Nación Cubana.

En la búsqueda de la autodeterminación, sus hijos lucharon con la energía que proporcionaba el amor a su patrilocalidad en las guerras por la independencia, cuyo paradigma es el lugarteniente general Antonio Maceo.

Con el hundimiento de la armada española a manos de la moderna flota norteamericana ante su bahía se cierra en 1898 el dominio colonial español y abre el Caribe a la influencia norteamericana.

 En la resistencia a las tiranías republicanas de la neocolonia, para la consagración de la total libertad, se hizo presente el ejemplo de Frank País, otro hijo de esta ciudad. El triunfo revolucionario de 1959 dio inicio, indudablemente, a una nueva época en la historia de Latinoamérica.

He ahí una de las singularidades de esta ciudad, segunda en importancia de la Gran Antilla y situada en el corazón de todos los cubanos por su rica historia.

 No se concibe este archipiélago sin el devenir santiaguero, por capital de la antigua provincia de Oriente, y por ser la indómita Santiago de Cuba. Por su tradicional hidalguía, la ciudad ostenta el título de Héroe de la República de Cuba desde el 1 de enero de 1984, momento en el que Fidel Castro dio las gracias a la ciudad por la consecución del triunfo revolucionario.