Jardines del Rey está conformado por una cayería que se extiende al norte de Cuba, desde la provincia de Matanzas hasta Camagüey, paralela a la costa, y compuesta por más de 2 500 islas e islotes. Como destino turístico de la provincia Ciego de Ávila, se inició por los cayos Coco y Guillermo. El primero de mayor tamaño con 370 kilómetros cuadrados de extensión, se une a tierra firme por una carretera sobre el mar de 17 kilómetros, dispone de 22 kilómetros de playas, famosas siempre por la tonalidad verde azul de sus aguas y el color blanco y cremoso de sus arenas. Cayo Guillermo, con 13 kilómetros cuadrados, tiene 6 kilómetros de playas, entre ellas playa Pilar, la joya natural del Caribe.
Se afirma que entre 1513 y 1514 Diego Velázquez bautizó el archipiélago ubicado entre Cuba y el Canal Viejo de Bahamas con el nombre de Jardines del Rey, en homenaje al rey de España, Fernando el Católico. Se dice que fue un sitio elegido por corsarios y piratas.El célebre escritor norteamericano Ernest Hemingway, gustaba pasear con su yate El Pilar por sus costas, a la caza de submarinos alemanes.
En la actualidad, Jardines del Rey es un paraíso del Caribe al que se accede por un pedraplén, por mar o por vía aérea. Cayo Coco y Cayo Guillermo son sus grandes riquezas. Estos islotes poseen magníficas playas de naturaleza conservada y un escenario pocas veces visto, motivación suficiente para recrearse en un ambiente favorecido por casi 40 kilómetros de límpidas aguas y finas arenas.
A ello se suman otros valiosos recursos naturales de flora y fauna, con más de 200 especies de aves y 340 de variedades botánicas. La naturaleza las ha dotado de formas de excepcional belleza, como ensenotes, arrecifes, playas vírgenes, fondos marinos, barreras coralinas, paisajes litorales y lagunas, áreas de gran cantidad de aves endémicas.
A lo largo del litoral de los cayos del norte de Cuba se extiende una barrera coralina del tipo frontal, en todo el contorno exterior de la plataforma frente a los cayos. En esta barrera coralina de aproximadamente 100 kilómetros afloran corales en retingas o cabezos, donde se concentran los principales valores de estas formaciones. Este sector forma parte de la segunda barrera coralina más extensa del planeta, después de la Gran Barrera Coralina Australiana.
El grado de conservación del medio, la biodiversidad, el endemismo de algunas especies, los elementos singulares de importancia regional y otros factores han propiciado la propuesta de declarar zonas con diferentes categorías de protección como: Reserva de la Biosfera Buenavista, Reserva Ecológica, Refugio de Fauna, Área Protegida de Recurso Manejado, Reserva Florística Manejada, Elemento Natural Destacado y otras. Es la gran diversidad de estos recursos, que a su vez son atractivos turísticos, lo que hace posible desarrollar una oferta más amplia y satisfacer así la mayor diversidad de intereses.












