Varadero Ciénaga de Zapata

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Este es un momento que pudiéramos llamar histórico, porque inauguramos el primer hotel en Varadero que hemos construido en sociedad con una empresa española. Es el primero, y, realmente, se ha construido en un tiempo breve; pudiéramos decir que en un tiempo récord para nosotros.(Fidel Castro, 10 de mayo, 1990)
En Varadero, maravilla de la naturaleza, la Revolución trazó, a partir del 1ro. de enero de 1959, la estrategia correcta para mantener a este lugar como un centro turístico de renombre nacional e internacional; sin escamotear a su verdadero dueño, el pueblo, dando la oportunidad de disfrutar sin distinción de razas, clases sociales y posibilidades económicas, de sus blancas y finas arenas, de sus incomparables y transparentes aguas, aspecto que se pone de manifiesto a partir de ese día.
 
Pero la notoriedad de este balneario no solo depende de sus clarísimas aguas, sino que en el transcurso de las últimas  décadas se ha convertido en un escenario ideal para disfrutar de las disímiles opciones de los deportes náuticos, que llevan al visitante en excursiones como la que conduce a Cayo Blanco, donde puede observarse la maravillosa barrera coralina; o practicar la pesca deportiva y el buceo, siempre resguardados por expertos profesionales.
 
El turismo en la etapa revolucionaria ha estado con la doble visión de lograr que los visitantes retornen a sus países satisfechos de su estancia, de los servicios y atenciones recibidos y sintiéndose, además, amigos de Cuba.
 
Al triunfar la Revolución, el Gobierno Revolucionario acomete de inmediato una serie de medidas para el sector, que responden a estimular el turismo nacional con los verdaderos valores culturales, sociales e históricos de la nación, bien diferente del que hasta ese momento arribaba a Varadero.
 
La madrugada del 8 de enero, Fidel Castro, mientras encabezaba la marcha de la Caravana de la Libertad de 1959, se alojó durante varias horas en el hotel Internacional, en la habitación 543, donde amaneció. En este propio año, se inició un amplio plan de obras públicas; en enero se reinició la construcción de la Autopista, bacheo de la carretera de Cárdenas-Varadero, y se desarrollan, dentro de la península, gigantescas obras como el reparto Granma y el parque 8 000 Taquillas, construcciones de calles, entre otras obras.
 
Fidel realiza un recorrido por Varadero, donde intercambia con los trabajadores de varias instalaciones hoteleras que ya existían en estos momentos. Ya en el mes de junio se dirige por primera vez al pueblo varaderense en un discurso en el que orienta la construcción del reparto de pescadores, clase más humilde que habita en esta zona.
 
En septiembre de 1960, Fidel expresó en la Asamblea General de las Naciones Unidas el propósito de la Revolución de iniciar, en 1961, la Campaña Nacional de Alfabetización, convirtiéndose Varadero en Campamento Nacional.
 
En junio de 1960, el hotel Kawama tuvo el honor de contar entre sus visitantes al Comandante en Jefe Fidel Castro acompañado del novelista francés Jean Paul Sartre, quien intercambió con sus trabajadores. Esta etapa de 1959 a 1980 permitió iniciar el cumplimiento del Programa del Moncada, convertir a Varadero en lugar de referencia para el disfrute
y descanso del pueblo trabajador; por otro lado, a finales de esta misma década se llega a la conclusión de que el turismo internacional puede y debe ser una de las principales fuentes de ingreso en divisas convertibles del país y se realiza un vasto programa de desarrollo con recursos propios, con financiamiento foráneo y en asociación con firmas extranjeras.
 
Para la fecha del 10 de mayo de 1990, son inaugurados por el Comandante en Jefe, en presencia de importantes personalidades nacionales y extranjeras, turistas ya alojados, trabajadores y los constructores, los hoteles Sol Palmeras y Paradiso; allí, el líder histórico de la Revolución tuvo palabras de reconocimiento para los inversionistas y, sobre todo, por la confianza que asumieron al invertir en Cuba en medio de tan difíciles condiciones, y exhortó a los jóvenes trabajadores que se iniciaban en el hotel a ser ejemplos en hospitalidad, en disciplina, eficiencia, y en brindar un servicio de calidad.
 
En su premonitorio discurso, Fidel destacó la importancia de la inversión extranjera para el desarrollo turístico del país:
 
“Si nosotros fuéramos a desarrollar solo con nuestros recursos esas playas, podríamos tardar 30, 35, 40 o 45 años. Nosotros no tenemos, ni tendremos en un futuro próximo, las posibilidades de desarrollar solo con nuestros propios recursos esos programas. Podemos hacerlo en parte, no digo que no. Este año, de aproximadamente 5 000 habitaciones que se construirán, nosotros tenemos el 80 %, que son alrededor de 4 000, y 1 000 en asociación con empresarios extranjeros.
 
“Ahora bien, nuestros socios extranjeros no traen solo capital, traen otras cosas que tienen una importancia tan grande algo que se llama experiencia, ¡experiencia!, en organización y explotación de instalaciones turísticas; experiencias al más alto nivel mundial que nosotros estamos muy lejos de tener, por mucho que a veces nos proclamamos inteligentes, y lo somos, pero inteligencia no quiere decir experiencia.
 
“De muchas cosas hemos aprendido, pero en esto de turismo nos queda un mundo por aprender; por eso decía que nuestros asociados extranjeros traen la experiencia, y traen la experiencia del más alto nivel mundial. Nuestros asociados extranjeros traen mercados, porque tienen relaciones en el amplio mundo de la industria turística que nosotros no las tenemos.
 
“Queremos hacer instalaciones buenas, las mejores posibles, esos son los criterios de nuestros socios extranjeros y los criterios para nuestras propias instalaciones”. No se arrepentirán nunca estos españoles, que no cruzaron los mares como Colón, en unas lentas carabelas, sino en modernos aviones; pero cruzaron los mares, llegaron a Cuba, hablaron con nosotros
e hicieron negocios con nosotros. Fueron los primeros, les corresponde por ello un lugar de honor en la historia de estos programas; y pronto tendrán todo un complejo, que será motivo de admiración para los miles y miles de turistas, o decenas de miles o cientos de miles en el futuro, que visiten Varadero”.
 
Con la década de 1990 del siglo XX, aparece una nueva etapa, donde se trabaja con mayor ahínco para que en los próximos años se cumpla el propósito de nuestro Gobierno Revolucionario, de desarrollar el sector turístico de manera que contribuya a la reanimación de los restantes sectores, a partir de crear oportunidades de suministro para esta industria,
dando la posibilidad de convertir a Varadero en el principal polo turístico de sol y playa de Cuba, contando en la actualidad con más de cincuenta hoteles y un servicio de excelencia.
 
La gran belleza natural de la geografía, fl ora y fauna de la Ciénaga de Zapata, a pesar de ser un inhóspito sitio, ha dejado cautivado a muchos de sus visitantes, y Antonio Núñez Jiménez la describió como un extraño paraje, llano como un tablero y perpetuamente inundado.
 
A solo un mes y un día del triunfo revolucionario, Fidel Castro visita toda la región, pasando por Perdices en compañía de Antonio Núñez Jiménez, Celia Sánchez Manduley y otros dirigentes revolucionarios, con el objetivo de conocer la situación en que se encontraban los cenagueros, y así desarrollar ideas para mejorar las condiciones de vida; in situ, observan las características de estas extraordinarias plazas con grandes valores naturales, ricas en flora y fauna. Todos coinciden en que estaban en presencia de un lugar sorprendente para propiciar el desarrollo del turismo.
 
Esta idea de crear centros turísticos en la Ciénaga de Zapata fue del Comandante en Jefe Fidel Castro, al valorar las características naturales del entorno, además de la necesidad de edifi car un grupo de obras sociales que cambiaran la realidad vivida por los cenagueros antes del triunfo revolucionario.
 
Luego, el Comandante en Jefe realiza varios viajes a la Ciénaga de Zapata, uno a mediados de marzo y otro a finales de ese mismo mes de 1959; en esos primeros viajes es donde surge la idea de hacer tres centros recreativos: Guamá, Playa Larga y Playa Girón. Se planteó la necesidad de construir caminos, los cuales, además de una vía de comunicación, iban a servir para trasladar los materiales necesarios para las obras previstas.
 
El 25 de mayo de 1959, el Primer Ministro del Gobierno Revolucionario, Comandante en Jefe Fidel Castro; Pedro Miret, presidente del Instituto Nacional de Ciénaga de Zapata, uno a mediados de marzo y otro a finales de ese mismo mes de 1959; en esos primeros viajes es donde surge la idea de hacer tres centros recreativos: Guamá, materiales necesarios para las obras previstas.
 
El 25 de mayo de 1959, el Primer Ministro del Gobierno Revolucionario, Comandante en Jefe Fidel Castro; Pedro Miret, presidente del Instituto Nacional de la Reforma Agraria (INRA), y Antonio Núñez Jiménez, secretario del INRA, luego de sostener una reunión en Cayo Ramona con los cooperativistas de toda la Ciénaga, deciden la ejecución de un malecón de concreto que sirviera de rompeolas, para proteger los arenales artificiales que serían trasladados a esa costa. La edifi cación de la villa Playa Larga se inicia en el año 1960, dirigida a pie de obra por Máximo Hernández Galá a las órdenes de Celia Sánchez Manduley.
 
El 17 de abril de 1961, cuando tiene lugar la invasión mercenaria a Bahía de Cochinos, la villa turística Playa Larga se encontraba en la fase fi nal de su cimentación, la que fue interrumpida; no obstante, las casas (cabañas) del hotel se utilizaron como postas médicas para curar a los heridos, también en calidad de almacenes de comestibles para los milicianos, y para la retención de prisioneros-invasores. El 27 de julio de1961 se inauguró el centro turístico villa playa Larga por el Comandante en Jefe Fidel Castro y el cosmonauta soviético Yuri Gagarin.
 
En el año 1996, este hotel fue visitado por el Comandante en Jefe Fidel Castro, donde recibió al Presidente de la CNN con motivo del aniversario del 19 de abril; allí sostuvo una conversación por más de dos horas y le narró lo sucedido en esta fecha. Ambos caminaron por las históricas arenas de Playa Larga; allí, Fidel explicó, a todos, los lugares que habían sido escenario de este hecho histórico tan trascendental para la historia de Cuba.
 
El 19 de noviembre de 1991, el restaurante Caleta Buena abrió sus puertas a clientes extranjeros, brindando un servicio al cash. La apertura se realizó con la modalidad de picnic, constituyendo el primer mercado emisor, Canadá. En este hermoso lugar se puede encontrar el complejo turístico Boca-Guamá, instalación insignia del destino Península de Zapata.
 
Esta entidad se encuentra enclavada en un entorno único: la Laguna del Tesoro, gran embalse natural de agua dulce, uno de los más grandes del país, de forma casi circular, con algunos cayos naturales en su interior. Se halla rodeada de herbazales de ciénaga, donde habitan una diversidad de especies faunísticas y variedades de flora.
 
En este sitio especial se tejen tradición y cultura por las maravillosas manos de la artista de la plástica cubana Rita Longa, en la Aldea Taína; allí se recrean leyendas y hechos memorables, desde tiempos prehispánicos, piráticos, redentores y contemporáneos, que dieron origen al nombre de la laguna y perduran hasta la actualidad.

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