Tropicana el cabaret y la leyenda

image_pdfimage_print

Tropicana-2008-(44)

UN CABARET QUE ES TODO UNA LEYENDA EN LA HISTORIA DE LOS ESPECTÁCULOS MUSICALES DEL ORBE Y QUE UN DÍA FUE LLAMADO “EL NIGHT CLUB MÁS ATRACTIVO Y SUNTUOSO DEL MUNDO”

Desde los albores del siglo a la entrada del municipio habanero de Marianao y lindando conla línea del ferrocarril Zanja-Marianao encontramos Villa Mina, hermosa posesión suburbana propiedad de Regino Truffín, rodeada por un frondoso bosque tropical, y marco de ensueño para un cabaret que es todo una leyenda en la historia de los espectáculos musicales del orbe y que un día fue llamado “el night club más atractivo y suntuoso del mundo”, el mítico cabaret Tropicana.

Rápidamente, Tropicana conquista el favor de los más selectos y acomodados personajes. El embrujo de la noche cubana, su firmamento estrellado, la tibia luna del trópico, la música caliente y lánguida, esas deslumbrantes mujeres (lo mejor de la mulatería cubana, así ha sido reconocido) y el exuberante jardín aportaban al visitante la sensación de estar en un mundo irreal de exótico esplendor.

“El ejemplo más logrado de la arquitectura de los cincuenta, en lo representativo de la significación estética de la naturaleza tropical utilizada dentro del contexto arquitectónico, es el salón arcos de Cristal del cabaret Tropicana, Premio Medalla de Oro del Colegio Nacional de arquitectos de 1953. La arquitectura se reduce a ligeros arcos de cubierta, cuya forma queda absorbida por el predominio de la exuberante naturaleza en una síntesis integrativa que asimila el casco originario de una vieja finca suburbana”, ha afirmado el destacado arquitecto Roberto Segre.

Para recrear la bóveda celeste en pleno campo (pretensión máxima del propietario), se pintó todo el local en colores oscuros y se iluminó fuertemente la arboleda del exterior que invade a su vez el interior poco alumbrado a través de cristales transparentes que cubren los espacios resultantes de la intersección de uno y otro arcos. Evidentemente, como reflejó la crónica de la época, arcos de Cristal constituyó una concepción arquitectónica única en su clase.

Los espectáculos, dignos émulos en cuanto a concepción y lujo a los que se exhiben en Las Vegas y el Lido de París, continuaron su estela de éxitos con títulos como Los romanos eran así, Almanaque, Carnaval de Lecuona, Tropicana canta y baila para usted, Brindis por Tropicana, y Tropicana: la gloria eres tú, que marcaron la consagración, junto a pilares de la música popular cubana, cuyos personalísimos estilos también han suscitado calurosos aplausos en la arena del “paraíso bajo las estrellas”. Durante esta etapa, Tropicana ha sido también testigo de las actuaciones de populares artistas extranjeros como Norma Duval, alejandra Guzmán y el salsero Cheo Feliciano.

Al mismo tiempo, las presentaciones de Tropicana han sido aclamadas en todo el mundo. Plazas tan disímiles como el Royal Albert Hall de Londres, Sporting Club de Montecarlo (Mónaco), Friederichstadt Palace (Berlín) y el Beacon Theatre (Broadway, New York), constituyen una prueba irrefutable. Otro tanto ocurriría cuando, en 1992, el estelar espacio de la televisión mexicana La movida fuera transmitido a todo Hispanoamérica desde ese bosque encantado que para muchos es el cabaret Tropicana. En ese mismo año, Tropicana fue distinguido por la academia Norteamericana de la Industria de Restaurantes con el codiciado premio Best of the Best Five Star Diamond. Un tiempo después, a propósito de celebrarse el aniversario 55 del lugar (diciembre de 1994), es entregado por primera vez el trofeo homónimo, consistente en una pequeña réplica de la ballerina, esculpida por Rita Longa, siendo otorgado a personalidades artísticas vinculadas al cabaret.

En el verano de 1996, Tropicana evidenció una vez más sus múltiples posibilidades artísticas, pues la versátil diseñadora de modas japonesa Junko Koshino presentó en el Salón bajo las Estrellas su fashion show, ocasión para la que requirió el aporte coreográfico del maestro Santiago alfonso, quien imprimió dinamismo y originalidad al desfile, poniendo a prueba el profesionalismo del elenco del cabaret, protagonista por una noche de la inusual pasarela.

Meses después, el “paraíso bajo las estrellas” ratificó su categoría como marco de lujo para la que en opinión de muchos ha sido la más fastuosa celebración efectuada en La Habana después de 1959: la velada que la prestigiosa casa cubana Habanos S.a. ofreciera en ocasión de cumplirse treinta años de la creación de sus reconocidos puros Cohiba.

El Cabaret Tropicana fue seleccionado entre las veinte locaciones desde donde los consorcios televisivos norteamericanos ABC y CNN transmitieron en directo a todo el mundo la despedida del siglo veinte; también está considerado Monumento Nacional. Se ha dicho que Tropicana es Cuba, su noche y sus palmas, canción y poesía. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *