SE DICE QUE LA CULTURA ES EL ALMA DE LA NACIÓN. TRAS LA LLEGADA DE LOS COLONIZADORES ESPAÑOLES QUEDÓ MUY POCO DE LOS PRIMITIVOS POBLADORES CUBANOS. SOBREVIVIERON ALGUNAS MEMORIAS Y SUS HUELLAS FÍSICAS PUEDEN APRECIARSE EN ALGUNOS LUGARES DEL ORIENTE DEL PAÍS Y EN LA ISLA DE LA JUVENTUD.
La presencia africana ha contribuido, junto a la española, a forjar la visión del mundo y el imaginario popular. Su impronta está en la música, el baile, los rituales y las celebraciones.
Solo en la segunda mitad del siglo XIX llegó a Cuba un millón de españoles y, entre 1790 y 1821, más de un millón de esclavos africanos. unos 25 mil franceses o descendientes de ellos vinieron huyendo de la Revolución haitiana. También empezaron a entrar en esa época más de 150 mil chinos. Y las migraciones no se detuvieron durante la primera mitad del siglo XX, cuando arribaron a la Isla jamaicanos, haitianos, personas de nacionalidades diversas, y más españoles y chinos.
Cuba es una mezcla, producida a sí misma como un pueblo mestizo que heredó y mantiene todos los componentes, pero es esencialmente cubano. Ese mismo pueblo decidió dejar de ser colonia españolaen 1868, cuando Carlos Manuel de Céspedes inició la Guerra de los Diez años. No consiguió su independencia entonces, y con la prédica y el ejemplo de José Martí, apóstol y Héroe Nacional, volvió al campo de batalla en 1895, pero la guerra se perdía tras la intervención de Estados unidos. En 1902 nació la República.
Pero, sin duda, el hecho cultural más significativo de la historia de Cuba es la Revolución misma, porque a partir del 1ro. de enero de 1959 se abrieron todas las posibilidades para la cultura cubana. No se puede entender el fenómeno cultural cubano si se desconocen hechos como la extraordinaria Campaña de alfabetización, la creación de miles de aulas de todos los tipos de enseñanza, la multiplicación de las universidades por todo el país, el sistema de enseñanza artística, incluida la de instructores de arte para promover el conocimiento de manera masiva, sin pretender crear un pueblo de artistas profesionales, sino para elevar la apreciación artística y el desarrollo espiritual de los ciudadanos.
La cultura está viva en Cuba, y de ese modo lo constatarán quienes se acerquen a las instituciones culturales del país, aprecien sus museos y monumentos, acudan a sus teatros y galerías de arte y a los espectáculos danzarios y musicales, asistan a las fiestas populares, dialoguen con sus creadores y con el pueblo expresivo, instruido y alegre.









