Personajes y Obras

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EL HOMBRE DE LA BURRITA

Por Lic. Juan Armando Entralgo Pomares

Una foto muy peculiar recorre el mundo turístico en revistas, guías y sitios en internet acerca de Trinidad, en ellos aparece “el hombre de la burrita”. La historia de la ciudad recoge, en sus distintas etapas, personajes populares y, sin lugar a dudas, Jorge Aragón Morales es un personaje popular al igual que su burrita “Maricela”, aclaro esto porque todos piensan que es un burrito y, realmente, eso es una ofensa para tan gentil señora.

Según confiesa Aragón (así se conoce a este señor en la ciudad), su relación con el turismo ya cumple cerca de 20 años. Explica que después de su retiro laboral como cocinero de la fábrica de tabacos, comenzó a frecuentar el Centro Histórico urbano con su burrita, y ambos gustaron a los turistas que lo recorrían.

Ellos se encantaban con la mansedumbre del animal, que se deja abrazar, montar y tirar fotos. En un inicio, fue requerido por las autoridades y pensó retirarse, pero, al crecer su aceptación entre los turistas, renunció a la idea. Hoy, a los 84 años de edad, dice sentirse feliz y realizado, ya que con “Maricela” se ha convertido en una persona popular, que busca complacer las solicitudes de niños, jóvenes y ancianos.

*Escuela de Hotelería y Turismo de Trinidad


UN PASEO SOBRE RIELES

La actividad turística en Trinidad, a partir de la década de 1990, llevó a crear nuevos productos para los turistas. A finales de 1993, surge la excursión con una locomotora de vapor por distintos sitios del Valle de los Ingenios, Patrimonio Cultural de la Humanidad. En diciembre de 1994, llega la primera locomotora de vapor, la número 1551 (fabricada en Filadelfia, Estados Unidos en 1914).

En enero de 1995, salió por primera vez a trabajar con turistas. El Tren de Vapor es el producto estrella de las excursiones al Valle de los Ingenios, conserva un recorrido que parte de Trinidad y lo atraviesa. Muestra al turista, exponentes de la riqueza económica que alcanzó esta región, sustentada en la producción de numerosos ingenios azucareros, movidos por esclavos negros traídos de África, que inscriben al Valle en la historia como “de los Ingenios” y lo inmortalizan con esa distinción.

El recorrido termina en Manaca-Iznaga, localidad que conserva relevantes valores histórico-arquitectónicos: casa-hacienda, torre-campanario, antiguo barracón de esclavos y pozo. Se detiene en la hacienda Guachinango, finca de ganado en una pequeña altura, que permite observar variados paisajes y almorzar una excelente comida criolla.

Sus valores paisajísticos son imborrables en la memoria de los turistas, como lo es viajar en un tren movido por una locomotora antigua, de las pocas que funcionan en el mundo.

*Datos del Lic. Juan Armando Entralgo Pomares

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