Celia aún habita la casa

image_pdfimage_print

CELIA

En el costero poblado del municipio de Media Luna, se encuentra ubicada la casa natal de Celia Sánchez Manduley, una vivienda que trascienden por su majestuosidad, valores patrimoniales y su historia.

En 1983, al conmemorarse el tercer aniversario de su muerte, la casa fue escogida como Museo Municipal, siendo la sexta localidad de la provincia en completar las diez instituciones culturales básicas. En 1990, con motivo de su 70 cumpleaños, se inauguró como Museo Memorial, única institución cultural del país destinada a mantener vigente la vida y obra de la Flor más autóctona de la Revolución: primera guerrillera de la Sierra, sostén y pilar de la lucha clandestina.

La antigua casona fue construida con madera y tejas en 1908 en la calle principal del pueblo. Es una de las mayores atracciones del lugar. El inmueble, de arquitectura ecléctica, se asemeja al bungalow americano de la época, por la influencia en el territorio de la penetración del capital norteamericano en la industria azucarera. La misma fue adquirida por el doctor Manuel Sánchez Silveira cuando se casó con Acacia Manduley. En ella nacieron sus nueve hijos, entre ellos, Celia de los Desamparados Sánchez Manduley.

Recrea elementos de la arquitectura clásica, posee cubiertas de cuatro y dos aguas con colgadizos de tejas francesas, paredes trabajadas en tablas machimbradas y enchapadas con tabloncillo. En su interior se encuentra circulares sobre un basamento de madera, que es lo más representativo de la arquitectura de ese período.

En la fachada se destaca una combinación de celosías trabajadas en forma de encaje al nivel de cornisa. El corredor se levanta sobre un promontorio de hormigón donde aparecen los basamentos de las columnas. La carpintería es mayormente francesa y de cuarterones. La baranda está trabajada con motivos simples que delimitan el área del portal.

La planta de la casa es de forma compacta, tiene un pasillo lateral, el patio y el traspatio presentan una hermosa jardinería y árboles frutales, en aquella época limitaba al fondo con los márgenes del río Vicana. Es una de las joyas más preciadas del patrimonio cubano, exponente de la arquitectura popular maderera, donde resaltan los valores vernáculos de una tipología doméstica.

Atesora doscientos cuarenta y dos objetos pertenecientes a Celia y a su familia, una de las colecciones más completas de Cuba. Exhibe en las ocho salas el setenta y cinco por ciento de estas piezas, catalogadas por expertos como de máximo valor.

Una de las más atractivas es la colección de armas de fuego utilizada por ella, conformada por una pistola Colt 45, obsequiada por su padre por las actividades clandestinas que realizaba. El fusil Springfield, y el fusil Carabina M-1, utilizado en toda su etapa de guerrillera, incluidos combates decisivos como El Uvero, Pino de Agua, Guisa y otros.

Entre los testimonios materiales se encuentran valiosos retratos hechos por el destacado pintor Carlos Enríquez a su padre como
muestra de amistad, así como documentos, publicaciones, vestuarios, artes manuales que revelan a esa mujer de carne y hueso, humana y sencilla; otras, resaltan su sentido estético buscando la belleza en cosas insólitas, su capacidad para estar pendiente de los detalles de los más humildes, y el instinto maternal que brindó a quienes la rodearon.

Este centro cultural sustenta un amplio programa de desarrollo sociocultural, y como las convocatorias del concurso de artes plásticas y poesía Vida a tu sueño, los debates en los espacios Celia entre nosotros, Venga la esperanza, Con un abuelo y la más reciente edición del evento científico Celia, patrimonio y nación.

La casa fue declarada Monumento Nacional en 1990 por sus valores arquitectónicos, patrimoniales e históricos, también fue merecedora del Premio Nacional de Restauración en el 2004; este proceso incluyó las colecciones, el montaje museográfico, las estructuras de las paredes, techo, jardinería y la ambientación general del patio, aunque la vetusta vivienda sigue manteniendo su estilo ecléctico original.

Anualmente, la Casa recibe a más de 12 mil visitantes, tanto nacionales como extranjeros, entre ellos reconocidas personalidades de la cultura cubana. Es testigo fiel de una época, sus tradiciones y costumbres, por eso merece la admiración de todo aquel que la visita.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *