Brasil se extiende por un área de 8.514.876,599 km². Al norte el país es cortado por el Ecuador, y por el sur el trópico de Capricornio. Son más de 190 millones de habitantes quienes viven en su mayoría en las ciudades, según el Censo de 2010. La población fue formada por la combinación de los pueblos europeo, negro (africanos traídos al país como esclavos, entre 1530 y 1850) y los nativos indígenas. Más tarde, después de la liberación de los esclavos negros, el país recibió varias corrientes migratorias (alemanes, italianos, españoles, japoneses y sirio-libaneses), quienes terminaron de crear la formación étnica actual del pueblo brasileño. La mayoría de los brasileños son negros (50,74 %). Los blancos corresponden al 47,73 % de los habitantes.
Brasil fue descubierto por los portugueses en 1500, por medio de una expedición liderada por Pedro Álvares Cabral. A partir de ahí, el territorio originalmente habitado por indígenas se tornó colonia de la corona portuguesa. Entre 1555 y 1654, el país fue blanco de invasiones de Francia y de Holanda, en los territorios hoy ocupados por Río de Janeiro, Maranhão, Pernambuco y por Bahía. Los invasores fueron repelidos por revueltas populares, de las cuales formaron parte, tanto los colonizadores portugueses como los esclavos negros y los nativos indígenas, así como por acuerdos entre los reinos involucrados. En 1808, la Corte portuguesa fue transferida de Lisboa para Río de Janeiro, después que las tropas francesas comandadas por Napoleón Bonaparte invadieron Portugal. En 1815, Brasil pasó a ser reino unido a Portugal. La independencia brasileña se dio en 1822 y, a partir de ahí, el país se torna una monarquía constitucional parlamentaria con el nombre de Imperio de Brasil. Dos años después es creada la primera Constitución brasileña. Brasil se torna República en 1889 por medio de un golpe militar.
Como resultado de la colonización portuguesa, la religión predominante en Brasil es la Católica Apostólica Romana. El catolicismo fue la creencia oficial del Estado hasta la Constitución Republicana de 1891, que instituyó el Estado laico. Como toda la cultura del país, el cuadro de religiones pasó por grandes cambios a lo largo de la historia. La combinación de cultos de origen católico con otros indígenas y africanos garantiza a la nación uno de los panoramas religiosos más sincréticos del mundo. La mayor parte de las creencias seguidas por los brasileños es cristiana (pentecostal, episcopal, metodista, luterana y baptista). Hay también gran presencia de kardecistas –seguidores de la doctrina espiritista–, además de judíos, musulmanes y budistas. Los cultos de origen africano, como la umbanda y el candomblé, también tienen un gran número de adeptos en todo el territorio nacional.










