Varadero, la península azul, maravilla de la naturaleza, gozó de la presencia de los aborígenes,sus primeros habitantes, quienes dejaron sus huellas en 15 localidades arqueológicas diseminadas por toda la región; sus viviendas fueron grutas, cavernas y cuevas como la de Ambrosio, donde se puede disfrutar de setenta y dos pictografías, en su estado original, rodeadas de la Cueva y Solapa de Musulmanes.
Varadero, que debe su nombre a los barcos que eran varados accidentalmente en los bancos de arena y que estos se utilizaban para varar los barcos y repararlos, es conocido internacionalmente por su famosa playa de aguas cristalinas, arena fina y las diversas tonalidades de azul que en ella se reflejan, provocadas por la presencia de bancos de arena.
A partir de la década del 80 del siglo XIX, primero tímidamente y luego, de forma más continua, las bellezas de Varadero atraen la atención de los temporadistas y de algún que otro turista cubano o extranjero, las cuales motivan a numerosos vacacionistas, de diferentes latitudes, a llegar a la zona atraídos por sus bondades naturales, quienes lo hacían a través del mar en pequeñas embarcaciones o en carretas tiradas por animales.
Con la fundación el 5 de diciembre de 1887, se incrementa la visita de los temporadistas a la península de Hicacos, convirtiéndose Varadero en un pedazo encantado de la zona matancera, cuyas aguas limpias y cristalinas son dignas de acariciar.
El principal atractivo de Varadero, después de sus bellezas naturales insuperables, son las Regatas Nacionales de Remos y Natación, que se efectúan desde 1910, todos los años, el último fin de semana del mes de julio.
Varadero es uno de los lugares más atractivos del archipiélago cubano, donde desde finales del siglo XIX comienzan a desarrollarse varios estilos constructivos que se pueden apreciar al llegar a este destino de Sol y Playa.
Los tres predominantes en la arquitectura doméstica y turística de esta zona son: las casas bungaló de madera (1887-1930), las casas construidas, con cantos de primera clase y madera (1930-1950), y el estilo modernista (1950-actualidad), lo que hace posible encontrar en esta localidad casas hermosas y deslumbrantes.
La llegada del señor Dupont a Varadero estuvo precedida de la visita que realizó a la península en el mes de enero de 1926, quien mandó a construir la mansión Xanadú, nombrada así por él en honor al poeta inglés Samuel Taylor Coleridge, quien escribió un poema con este nombre inspirado en el legendario guerrero Kubla Khan; la elegante instalación fue proyectada en julio de 1929 por los notables arquitectos cubanos Govantes y Cabarrocas.
La construcción fue ejecutada, a un costo de 400 000 pesos, por la Frederick Snare Corporation. Las maderas preciosas utilizadas en su construcción fueron traídas expresamente de Santiago de Cuba. Sus pisos fueron elaborados con mármoles cubanos, mientras que el baño se construyó con ese material italiano. Fue concluida en el mes de abril de 1930. Los muebles, que se colocaron en su interior, son de maderas preciosas donde predomina el uso de la carpintería, costaron alrededor de 200 000 pesos.
Los jardines y el campo de golf de la mansión ocupan una extensión de 21 hectáreas. Compuesta por cuatro plantas, posee elevador, bar, bodegas, almacén, terrazas, y está ubicada en la zona más elevada de Varadero; sus baños son de mármol blanco y gris, y cuenta, además, con biblioteca, comedor, salón de té y sótano.
Este idílico sitio, una de las joyas más preciadas de la arquitectura cubana, también tiene un órgano muy estático.
Xanadú posee un campo de golf con 18 hoyos que posibilitan la práctica de este deporte exclusivo. Sus habitaciones se rentan y pertenecen al Grupo Empresarial Palmares.
El hotel más antiguo del que se puede disfrutar en Varadero es el Kawama Beach Club, que hace su apertura oficial en 1931 y que se encuentra frente al canal de Paso Malo, que separa de tierra firme a la península azul.
Al caminar por las calles de Varadero se puede encontrar el parque Retiro Josone, conocido como un paraíso verde bajo el cielo azul, en el que convergen impresionantes elementos arquitectónicos, unidos a la diversidad de especies típicas de nuestra flora y fauna.
Perteneció al matrimonio de José Fermín e Iturrioz y Onelia Méndez. Recibe esta denominación por la unión de las tres primeras letras de los nombres de sus propietarios.
Este lugar fue construido en dos etapas: 1932-39 y 1942-49. En este hermoso lugar se entrelazan diversos estilos constructivos a disposición del disfrute de los turistas nacionales y extranjeros, quienes visitan a Varadero; en este parque,usted podrá encontrar varios restaurantes, puntos de venta y artesanía cubana.También podrá disfrutar de la belleza natural de este entorno, la sombra de árboles frutales y aves exóticas que embellecen este lugar.
A partir de la década del 90 del siglo XX, se produce un vertiginoso fragor constructivo en Varadero que ha permitido llevar a este destino cubano a los estándares de reconocida calidad internacional, que hoy sustenta, para convertirlo en el principal destino turístico de Sol y Playa de Cuba.
Hoy, Varadero cuenta con gran cantidad de hoteles administrados por las cadenas hoteleras Gran Caribe, Cubanacán, Gaviota e Isla Azul y la presencia de grupos hoteleros como: Meliá Internacional, Sandals, Iberostar, Barceló, Hoteles C, Riu, Breezes y Blau, entre otros.
Los principales emisores de este destino son: Canadá, Reino Unido, Rusia, Argentina, México, Italia, Alemania y España, entre otros no menos importantes. Se cuenta con varias modalidades de explotación, predominando el Todo Incluido, que representa un alto por ciento, y sus categorías son de cuatro, cinco y tres estrellas a partir de la calidad del servicio que en ella se ofrece.
En la península azul usted puede encontrar edificaciones monumentales, que llenan la línea costera de atractivas instalaciones turísticas creadas para lograr el confort de los visitantes y de las personas que se sientan atraídas por el disfrute de una gama de ofertas, que hacen posible la completa satisfacción del cliente del siglo XXI, logrando un contacto directo con la naturaleza en la Zona Protegida Varahicacos; además, le permitirá conocer el hicacos, un fruto endémico que ha posibilitado que este hermoso lugar sea conocido, además, con el nombre de península de Hicacos, logrando la combinación perfecta de historia y naturaleza.
El poema, escrito por la poetisa varaderense Eva Marín González, recrea los elementos más signifi cativos que identifi can a este privilegiado destino de Sol y Playa.
Mi Península Azul
Voy a escribir tu historia en algas y corales,
En esa línea inmensa que me ofrecen tus algas.
Navego en tus orígenes, me lleno de tu paz
Y tu voz aborigen.
La sombra del hicaco, me cobija de versos
Y yo juego en tus olas, y en tus arenas juego
¡Mi península azul!, mi hicaco en su aurora,
Mi Varadero ahora.
Mis sueños custodian, tu génesis de espuma
Para que no te pierdas en el bullicio fatuo
De lenguas y otros cantos, que no son más que adornos
Vendidos al instante, en que mueren tus olas.
Te quiero florecido, de todas las banderas
Para prestar un rato tu sol y hasta tu brisa,
Pero que vuelvas luego, a regalarme todo
Lo que te identifica.











