Florece turismo villaclareño

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Aunque en el territorio de lo que hoy es Villa Clara hubo establecimientos hoteleros y gastronómicos, así como algunas actividades de recreación y uso del tiempo libre desde la época colonial, no es posible encontrar sino hasta después de 1959 la implementación de una industria turística bien diseñada y puesta en práctica por el gobierno revolucionario

Cuenta la historia que el primer hotel inaugurado en el territorio villaclareño fue el Charepa, en la localidad de Sagua la Grande: “En 1825, un individuo llamado José Virgil, alias Charepa, marinero en las costas de Cataluña, abrió el primer hotel o fonda y posada de Sagua (…)”. Otro hito en esta línea de primicias es el Ave María, de Remedios. El historiador español Facundo Ramos, radicado durante casi toda su vida en esa ciudad, escribe: “(…) la primera [posada] que aquí hubo (…) se llamó del Ave María, allá por los años 1828-1830”. En esta misma ciudad se abrió en 1879 el Mascotte, el hotel más antiguo de este territorio y que resplandece hoy con una imagen rejuvenecida para beneplácito y orgullo de los remedianos.

Tras el triunfo de la Revolución se expresó el interés por promover el turismo.

Es posible afirmar que el Instituto Nacional de Industria Turística (INIT) villareño comenzara a funcionar verdaderamente en 1963, cuando se unieron las empresas Hoteles Turísticos y Atracciones y Centros Turísticos.

Con la orientación del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz se desarrolló en Las Villas, durante el primer lustro de la década de 1970, un programa de construcción de nuevos hoteles, pensados básicamente para el turismo nacional. De este empeño y ubicado en medio de las lomas de Guamuhaya, el Hanabanilla fue inaugurado con la presencia de Fidel el 26 de julio de 1975, y el hotel Elguea, cercano al poblado de Corralillo, cuyo atractivo principal son las aguas termales del lugar, fue inaugurado en diciembre de 1979. El 30 de noviembre de 1976, nace el Instituto Nacional de Turismo (Intur), en sustitución del INIT.

Es así como en Villa Clara se conciben ofertas dirigidas al turismo juvenil canadiense y mexicano. También se desarrolló el intercambio con los países socialistas europeos que utilizaba los hoteles Los Caneyes, Hanabanilla y Santa Clara Libre. Este sistema estuvo vigente hasta finales de la década de 1980.

La Empresa Turística de Villa Clara fue premiada en junio de 1986 con el primer lugar entre los stands de todo el país en la VII Convención de Turismo Cubatur 86, que se celebró en el hotel Habana Libre con la asistencia de alrededor de mil participantes de 30 países. Los motivos del premio fueron lo atractivo de sus ofertas y la originalidad en la presentación del producto. El reto era y seguiría siendo la calidad.

De la XI Convención de Turismo Cuba 90, celebrada en Varadero en mayo de 1990, Villa Clara salió con la expectativa de recibir entre 15 y 18 mil visitantes foráneos, especialmente de la antigua RFA, Suiza, Italia y Canadá. El flujo turístico se sobrecumplía y, como consecuencia, se incrementaban las expectativas de desarrollo.

El territorio central se incluía como circuito de recorrido o de tránsito en las agencias de viaje, y se ratificaba el propósito de fomentar el turismo internacional en el territorio y crear una estructura funcional en el centro del país.

LAS BELLEZAS DE LA CAYERÍA NORTE

Momento decisivo fue el desarrollo del turismo en la cayería norte de la provincia, cuyas labores comenzaron con los estudios para la iniciación de los proyectos. El objetivo fundamental de este emprendimiento era el de construir instalaciones para acoger turismo internacional en una gran obra que incluía la construcción de diez mil habitaciones. Se gestaba así la idea de construir caminos de piedra —o pedraplenes— entre tierra firme y esos cayos, que atesoran más de 150 kilómetros de playas casi vírgenes, 500 kilómetros de arrecifes coralinos de belleza excepcional y más de 40 especies endémicas de flora y fauna. Todo un paraíso para poner a merced del desarrollo del turismo en la zona.

En aquellos momentos el punto de partida se veía en Fragoso, uno de los cayos más grandes del archipiélago cubano. La cercanía a tierra firme y la experiencia anterior de construcción de un pedraplén de Caibarién a cayo Conuco lo convertían en una opción totalmente elegible.

En una segunda etapa se concebía la construcción de otro pedraplén que se tendería hasta el cayo Santa María, lo que se materializó en 1997 con el esfuerzo del contingente constructivo Campaña de Las Villas, y cuyo mérito fue reconocido con el premio internacional Puente de Alcántara.

El Presidente Fidel Castro Ruz estuvo en mayo de 1989 en la cayería al norte de Villa Clara y volvió el 12 de julio, lo que manifestaba claramente el interés por el potencial turístico del lugar. Visitó los cayos Fragoso y Santa María, exaltando las cualidades del primero como puerto y la vocación de desarrollo hotelero del segundo.

Profesionales de altísima calificación se convocaron para la realización de los estudios geodésicos, hidrológicos, cartográficos, meteorológicos, geológicos, ecológicos, etc. coordinados por el Centro Nacional de Geodesia, Cartografía y Teledetección, como precedente científico imprescindible de la decisión definitiva. De hecho, el trabajo llevado a cabo por estos estudiosos, conocido como mapificación temática, fue el primero de su tipo en todo el archipiélago cubano.

En diciembre de 1994 el general de Ejército y segundo secretario del Comité Central del PCC, Raúl Castro Ruz, felicitaba a la máxima dirección de la provincia y a los trabajadores que intervinieron en el completamiento de la primera fase del pedraplén Caibarién- cayo Santa María.

La vocación de sostenibilidad del desarrollo turístico en la cayería norte de Villa Clara constituye un principio ético permanente en el programa de desarrollo.

Although the territory within Villa Clara’s borders already featured hotel and gastronomy facilities, as well as some recreational and leisure activities back in the colonial age, the travel industry concept was only implemented after 1959, specifically developed by the revolutionary State.

According to history, Charepa was the first hotel opened in Villa Clara, in Sagua la Grande: “In 1825, Jose Virgil, also known as Charepa, a sailor from the coasts of Catalonia, set up the first hotel or bed and board in Sagua […]”.

The interest in fostering the travel industry was expressed after the triumph of the Revolution.

During the first five years of the 1970s and guided by Commander in Chief Fidel Castro Ruz, a hotel-building program was developed in Las Villas, basically focused on domestic tourism. Surrounded by Guamuhaya Hills, Hanabanilla Hotel was inaugurated by Fidel on July 26, 1975, and Elguea Hotel was opened in December 1979, near Corralillo settlement and offering thermal springs as its main attraction.

Villa Clara’s Tourism Company won the first prize in June 1986 among stands from the whole country in the 7th Tourism Convention, Cubatur 86, hosted by Habana Libre hotel and attended by nearly a thousand people from 30 countries. The prize was given to Villa Clara because of its attractive offers and originality in terms of product presentation. Quality was and remained as a challenge.

The central territory was included in travel agencies’ portfolio as a tour circuit, in a bid to foster international tourism in the territory and create a functional structure in the country’s central region.

BEAUTIES ON NORTH KEYS

Tasking Cubanacán Centro with the tourism development on the group of keys north of this province was a turning point, since it was the first step in the studies to develop projects, accompanied by vector control actions. The main goal was to build facilities fitted to accommodate international tourism. The project totaled ten thousand hotel rooms.

That was also the beginning of the idea of building stone roads —or pedraplen— between mainland and those keys, which treasure
over 150 kilometers of almost virgin beaches, 500 kilometers of exceptionally beautiful coral reefs and more than 40 endemic species
of wildlife. A true paradise to develop the travel industry in the area.

In December 1994, Army General and second secretary of PCC’s Central Committee, Raul Castro Ruz, congratulated senior executives in the province and workers on the fulfilling of the first stage of Caibarien- Cayo Santa Maria causeway.

The sustainability vocation of tourism projects on Villa Clara’s north keys is a leading ethical principle in the development program.

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